El documento detalla el régimen aplicable a la actividad de las empresas privadas interesadas en extraer crudo o gas venezolano. Además, se prevé una tributación diferenciada en función del perfil de riesgo de los activos, ya sean yacimientos en explotación u operaciones en alta mar.
«La aprobación de esta normativa representa un hito clave para la industria petrolera, ya que proporciona reglas claras, mayor seguridad jurídica y un entorno propicio para la cooperación entre el Estado y los capitales nacionales e internacionales», ha explicado el Ministerio de Hidrocarburos venezolano en un comunicado.
El Gobierno venezolano espera que la puesta en marcha de este reglamento posicione a su sector de hidrocarburos «a la vanguardia» del mercado energético global y consolide a la nación caribeña como «actor clave» en el mismo.
«Es por ello que […] se abre una etapa de crecimiento técnico y operativo para la industria matriz, garantizando el aprovechamiento de los recursos y su traducción en soberanía y bienestar para todo el país», ha añadido.

