No obstante, la inflación mensual se moderó dos décimas y se estancó. La variable subyacente, que obvia los alimentos y la energía por su volatilidad, se mantuvo en el 0,2% después de que los víveres se encarecieran un 0,8% y la energía se abaratase un 1,1%.
Desglosado por ramas de actividad, destacan los avances mensuales de los precios de los seguros y servicios financieros (3,4%); bebidas alcohólicas y tabaco (0,9%); y de los alimentos y bebidas no alcohólicas y el ocio y la cultura (ambos un 0,8%).
Por el contrario, el coste de la ropa y calzado retrocedió un 6,1%, el de los equipamientos y mantenimiento del hogar un 1,7% y el del transporte otro 1,3%.

