«Lamento verme obligado una vez más a pronunciarme tras los ataques contra buques mercantes y marineros inocentes, debido a circunstancias geopolíticas ajenas a su control», ha afirmado el panameño al frente del organismo de Naciones Unidas responsable de garantizar que el transporte marítimo sea seguro y respetuoso con el medio ambiente.
En este sentido, mientras no se pueda garantizar la seguridad de las tripulaciones, ha instado a los Estados de abanderamiento, armadores, operadores y a todas las autoridades pertinentes a evitar exponer a los marineros a peligros innecesarios al transitar por el estrecho de Ormuz.
Asimismo, ha reclamado a los gobiernos implicados que actúen con la máxima moderación y reduzcan la tensión sin agravar la situación para facilitar la salida segura de los buques que aún permanecen atrapados en el Golfo Pérsico desde el inicio de la crisis.

