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Las playas de Baleares podrían perder hasta el 60% de superficie por la subida del mar, según una tesis de la UIB

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PALMA, 8 (EUROPA PRESS)

Una tesis doctoral defendida en la Universitat de les Illes Balears (UIB) aporta nuevos datos y metodologías para entender mejor la evolución de las playas arenosas en un contexto de cambio climático, en el que las playas de las Islas podrían perder hasta el 60% de superficie.

Las zonas costeras, esenciales tanto para la economía turística como para la protección ante temporales, se encuentran cada vez más amenazadas por la subida del nivel del mar, según el estudio de Pau Luque Lozano.

La UIB ha señalado en una nota de prensa que la tesis doctoral, dirigida por los doctores Alejandro Orfila (Imedea, CSIC-UIB) y Marta Marcos (Departamento de Física de la UIB), se sitúa en el ámbito de la oceanografía física y pone el foco en la escala local y regional.

La investigación se ha estructurado en tres fases. En primer lugar, se han realizado simulaciones numéricas para estimar la inundación y la erosión futuras. Los resultados indican que, en un escenario extremo de subidas del nivel del mar de hasta 103 centímetros en el 2100, hasta 36,5 kilómetros cuadrados podrían quedar inundados de forma permanente.

Además, la superficie afectada eventualmente por temporales aumentaría un 41%, y hasta el 60% de las playas perderían más de la mitad de la anchura. Estas pérdidas, según la tesis, tendrían un impacto económico «significativo», con una reducción estimada del 7,2% del PIB balear de 2019.

En la segunda fase, los investigadores han desarrollado nuevos modelos para predecir la regresión de la línea de costa. A diferencia de otros modelos, estos tienen en cuenta factores como el oleaje, las mareas y la disponibilidad de sedimentos.

Los resultados, ha subrayado la universidad, muestran que las playas más estrechas, como las típicas del archipiélago, retroceden antes porque disponen menos arena para compensar los cambios.

Finalmente, la tercera fase introduce un radar de ola continua con modulación de frecuencia. Según han explicado, esta tecnología innovadora permite medir el oleaje y elaborar mapas de profundidad de hasta 500 metros de distancia, sin necesidad de calibración externa, lo que facilita un seguimiento continuo y más eficiente del estado de las playas.

Para la UIB, esta investigación refuerza la necesidad de combinar modelos avanzados, datos reales y nuevas tecnologías para anticipar los efectos del cambio climático. Las herramientas desarrolladas pueden ayudar a diseñar políticas de gestión costera «más eficaces y sostenibles» y contribuir a preservar uno de los activos naturales y económicos principales de las Islas.