Hay homenajes que miran al pasado. Y otros que cambian la manera de entender el presente.
Reconocer a un artista cuando su obra ya forma parte de la historia parece casi una obligación. Hacerlo mientras continúa creando es, en cambio, una decisión mucho más excepcional. Significa celebrar el legado antes de que se convierta en memoria y recordar que el patrimonio cultural no solo habita en los museos: también vive en las personas que siguen ampliándolo cada día.
Con esa idea como punto de partida, el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza acogió la III Gala de Reconocimientos a las Artes y el Patrimonio de ADN Forum, una cita que convirtió el legado en el verdadero protagonista de la noche y que distinguió al pintor Rafael Canogar con el Reconocimiento Honorífico a las Artes.

No se trata de un nombre cualquiera. Hablar de Canogar es hablar de una de las figuras fundamentales del arte español contemporáneo. Miembro fundador del histórico Grupo El Paso en 1957 junto a Antonio Saura, Manolo Millares o Manuel Feito, su obra transformó la pintura española de la posguerra a través del informalismo, la experimentación matérica y una búsqueda constante de nuevos lenguajes visuales. Más de siete décadas después, continúa trabajando con la misma inquietud creativa que lo convirtió en una referencia internacional.
El reconocimiento tiene además un fuerte valor simbólico
Con Canogar, ADN Forum completa una trilogía dedicada a tres de los grandes maestros vivos del arte español, iniciada con Antonio López en el Museo Arqueológico Nacional y continuada con Luis Gordillo en el Museo Lázaro Galdiano. Tres instituciones emblemáticas de Madrid, tres trayectorias irrepetibles y una misma idea: reivindicar el valor de quienes han construido la historia del arte español mientras todavía siguen escribiéndola.
«Esta trilogía nace de una convicción: que España debe celebrar a sus grandes maestros en vida, y hacerlo en los espacios que custodian nuestra memoria. Recibir a Rafael Canogar en el Thyssen es cerrar un círculo y abrir otro», señaló Gabriel Castillo Admadé, fundador y presidente de ADN Forum.
El mecenazgo como otra forma de crear patrimonio
La velada también quiso poner el foco en quienes hacen posible que ese patrimonio siga creciendo.
Durante la ceremonia fueron reconocidas la Fundación María Cristina Masaveu, por su excelencia en investigación y restauración; la Fundación Mutua Madrileña, por su compromiso con la conservación del patrimonio cultural; Ivorypress, por su labor internacional en la difusión artística y editorial; y Mastercard España, por impulsar un modelo de patrocinio cultural más accesible a través de iniciativas como los Lunes Mastercard, que permiten el acceso gratuito al museo.

Más que una entrega de premios, la gala dibujó un mapa de las distintas formas de proteger la cultura: desde la investigación científica hasta la conservación, la edición, la innovación o el acceso ciudadano al arte.
Cuando el lujo también habla de legado
La cita sirvió además para anunciar oficialmente la incorporación de Maserati como partner de ADN Forum durante 2026, una alianza construida sobre valores compartidos como la excelencia, el diseño y la preservación del patrimonio.
El acuerdo coincide con una fecha especialmente significativa para la firma italiana, que este año celebra el centenario de su emblemático Tridente, creado en 1926 e inspirado en la Fuente de Neptuno de Bolonia.
La colaboración alcanzará uno de sus momentos más visibles entre el 24 y el 27 de septiembre, cuando Maserati participe en la gran intervención artística de ADN Forum en la Plaza de Colón de Madrid, integrando su programa de personalización Fuoriserie dentro de una propuesta que volverá a reunir arte contemporáneo, diseño y espacio urbano.
Un legado que también pertenece al presente
Existe una costumbre que la cultura arrastra desde hace demasiado tiempo: esperar a que el tiempo convierta a los artistas en leyenda para reconocer aquello que llevan décadas construyendo.
Quizá por eso iniciativas como la de ADN Forum resultan especialmente valiosas. Porque recuerdan que el patrimonio no es únicamente aquello que heredamos. También es aquello que decidimos proteger mientras todavía está vivo. Y pocas formas hay más inteligentes de cuidar el futuro que reconocer, hoy, a quienes llevan toda una vida ampliando los límites del arte.

