Con esta incorporación, el establecimiento del Paseo de la Castellana redefine su modelo de hospitalidad para transformarse en un ‘hub’ o centro multioferta donde conviven propuestas culinarias con identidad propia.
El traslado de Zuara al hotel madrileño estructura su experiencia en dos conceptos diferenciados bajo una misma esencia técnica y de precisión.
Por un lado, se habilitará Zuara Teburu, una propuesta de corte más informal compuesta por seis mesas donde se ofrecerá el menú Sushi Bento y opciones a la carta. Por otro lado, operará Zuara Omakase, la barra tradicional japonesa galardonada con una estrella Michelin donde el comensal se somete al criterio del itamae.
La propuesta culinaria de David Arauz, que acumula más de 25 años de trayectoria en el sector, se basa en la pureza del sushi auténtico mediante la aplicación de técnicas tradicionales en el corte, el uso de wasabi genuino y la elaboración propia de arroz avinagrado con vinagre casero.
UN ECOSISTEMA DE TRES ESTRELLAS MICHELIN Y FORMATOS ‘POP-UP’
Con esta apertura, Hyatt Regency Hesperia Madrid unifica en un mismo espacio un porfolio de alta restauración que ya cuenta con un notable reconocimiento internacional.
Las instalaciones del hotel albergan actualmente Leña, el concepto de brasa contemporánea diseñado por el chef Dani García, así como Smoked Room, un formato exclusivo de alta cocina a la brasa dirigido a un número muy reducido de comensales que ostenta dos estrellas Michelin.
Junto a los proyectos de alta cocina, el hotel mantiene operativo Mery Bárbola, un espacio social de ambiente ecléctico ubicado junto al lobby principal. Dirigido por el chef Luis Miguel Arroyo, este restaurante combina platos de influencia global con guiños a la gastronomía castiza madrileña y una oferta complementaria de coctelería, enfocada tanto al cliente corporativo como al público local.
Asimismo, la dirección del hotel ha reforzado su dinamismo gastronómico mediante la implantación de formatos efímeros y temporales. Muestra de ello fue la reciente activación de Ola Beirut entre los meses de enero y abril, un pop-up especializado en gastronomía libanesa que reinterpretó el recetario de Oriente Medio desde una perspectiva contemporánea.
Desde la compañía destacan que esta estrategia multiservicio permite al hotel trascender su función clásica de alojamiento para operar como un polo de atracción activo dentro de la agenda de restauración de la ciudad.

