
PALMA, 6 (EUROPA PRESS)
La Policía Local de Palma, en el marco de la campaña de refuerzo veraniego, ha interpuesto un total de 30 denuncias a masajistas que operan de forma ilegal en zonas de baño de la capital como Playa de Palma, Can Pere Antoni y Cala Major.
Según ha informado el cuerpo en un comunicado, el operativo se ha desarrollado entre el 29 de junio y el 5 de julio.
Estas actuaciones se enmarcan en el cumplimiento de la Ordenanza municipal para el fomento de la convivencia cívica, donde prohíbe expresamente la prestación de servicios no autorizados en el espacio público, mencionando específicamente la actividad de los masajes.
Desde la Policía Local han alertado a los usuarios de las playas sobre los peligros que conlleva la contratación de estos servicios. Además de ser una actividad que carece de cualquier tipo de licencia administrativa, representa un riesgo directo para la salud pública.
La falta de controles sanitarios y de formación profesional de quienes realizan estos masajes puede provocar lesiones físicas o problemas dermatológicos.
Cabe recordar que la regulación municipal tiene entre sus fundamentos principales la protección de la salud, así como el derecho de los ciudadanos a no ser molestados o perturbados mientras disfrutan del espacio público.
La normativa vigente califica la prestación de masajes no autorizados como una infracción grave. Según el régimen sancionador de la Ordenanza Cívica, este tipo de conductas conlleva multas que oscilan entre los 750 y los 1.500 euros.
Durante las intervenciones realizadas esta semana, los agentes de la autoridad han retirado e intervenido los materiales y medios empleados para realizar la actividad como aceites, cremas o toallas, de acuerdo con lo previsto en la ordenanza.

