Las aguas turquesas de Mallorca nunca pasan de moda. Como d costumbre, la mayor isla balear vuelve a consolidarse este verano como uno de los grandes puntos de encuentro de la náutica de lujo internacional. Este pasado viernes 3 de julio, dos de los megayates más espectaculares del mundo, el Rising Sun y el Kaos, permanecían fondeados en distintos puntos del litoral mallorquín, atrayendo la atención tanto de aficionados a la navegación como de curiosos que siguen los movimientos de estas impresionantes embarcaciones.
Aunque ambos coinciden estos días en aguas baleares, su relación con la isla es muy distinta. El Rising Sun lleva más de una década convirtiendo Mallorca en una de sus escalas estivales habituales, mientras que el Kaos continúa consolidando su presencia en el Mediterráneo occidental tras haber recalado anteriormente en Baleares. En esta ocasión, el primero permanecía fondeado frente a El Toro, en el municipio de Calvià, mientras que el segundo se encontraba en la bahía de Palma, a la altura de la urbanización Bellavista.
Rising Sun: un local más
El Rising Sun permanecía fondeado frente a El Toro, una zona habitual para este tipo de embarcaciones gracias a sus aguas resguardadas y a su proximidad con Puerto Portals, Port Adriano y otros puertos deportivos del suroeste de la isla. Según diversas informaciones, entre los pasajeros se encontrarían la presentadora Oprah Winfrey y la empresaria y personalidad televisiva Kris Jenner, invitadas del propietario del barco, el productor estadounidense David Geffen.


Construido en 2004 por el prestigioso astillero alemán Lürssen, el Rising Sun mide 138 metros de eslora y figura entre los superyates privados más reconocidos del mundo. Originalmente perteneció a Larry Ellison, fundador de Oracle, aunque Geffen adquirió la embarcación en 2010. Cuenta con cinco cubiertas, alrededor de 8.000 metros cuadrados habitables, 82 estancias y nueve camarotes para un máximo de entre 16 y 18 invitados, además de una tripulación permanente de 45 personas. Entre sus exclusivas instalaciones destacan un cine privado, una bodega climatizada, spa, gimnasio y una cancha de baloncesto que también funciona como helipuerto. Su valor supera los 400 millones de dólares y su mantenimiento anual puede alcanzar los 40 millones.
Su presencia en Mallorca se ha convertido prácticamente en una tradición. La primera visita documentada se remonta a 2013, cuando Bruce Springsteen recorrió la isla desde el yate, y desde entonces ha regresado en numerosas ocasiones, especialmente tras la pandemia. A bordo han pasado temporadas figuras como Barack y Michelle Obama, Tom Hanks, Steven Spielberg, Leonardo DiCaprio, Paul McCartney o Jeff Bezos, antes de estrenar su propio megayate, el Koru. Durante sus estancias en Mallorca, el Rising Sun suele servir de base para navegar por la costa de la Serra de Tramuntana, fondear en calas de difícil acceso y ofrecer a sus invitados la máxima privacidad.
Kaos: lujo extremo en la bahía de Palma
El Kaos permanecía fondeado frente a Bellavista, en la bahía de Palma, aunque hasta el momento no ha trascendido quién viaja a bordo. La embarcación pertenece a Nancy Walton Laurie, heredera del imperio Walmart y una de las mayores fortunas de Estados Unidos. Su presencia en Mallorca forma parte de su recorrido estival por el Mediterráneo, donde suele alternar escalas en la Costa Azul, Cerdeña, Córcega y Baleares.
Con 110 metros de eslora, 16,4 metros de manga y capacidad para almacenar cerca de 390.000 litros de combustible, el Kaos está valorado en torno a los 300 millones de dólares. Fue construido en los Países Bajos para el emir de Catar con el nombre de Jubilee, aunque este falleció antes de recibirlo. En 2019 fue adquirido por la familia Walton, que lo rebautizó y sometió a una profunda remodelación. Puede alojar a 30 invitados distribuidos en 15 suites y requiere una tripulación de más de 40 personas. Entre sus instalaciones destacan piscina, helipuerto con sistema de repostaje, gimnasio, spa, hammam, ascensor panorámico, cine, beach club e incluso un pequeño hospital.


El Kaos ya había protagonizado titulares en Baleares durante el verano de 2023, cuando activistas del colectivo Futuro Vegetal lo rociaron con pintura negra y roja mientras permanecía atracado en Ibiza para denunciar el impacto ambiental del lujo extremo. Tras aquel incidente, la embarcación continuó navegando hasta Mallorca. En esta nueva visita, el megayate utiliza la bahía de Palma como enclave estratégico para disfrutar de la costa mallorquina, realizar desplazamientos en embarcaciones auxiliares y ofrecer a sus ocupantes la privacidad y los servicios exclusivos que caracterizan a la isla como uno de los principales destinos del turismo náutico de alta gama.

