Según Bruselas, la revisión hace el marco de información «más breve y claro», al tiempo que mantiene las divulgaciones que considera necesarias para que inversores y otras partes interesadas evalúen los riesgos e impactos de su actividad.
Además, el Ejecutivo comunitario ha dado luz verde a un modelo voluntario de reporte dirigido a las pequeñas empresas que quedan fuera del ámbito de aplicación de esa directiva, con el objetivo de facilitar su respuesta a las peticiones de grandes grupos y entidades financieras.
El nuevo marco establece además un límite a las exigencias que las compañías obligadas a presentar estos reportes podrán trasladar a sus proveedores y al resto de integrantes de su cadena de valor, de forma que no podrán reclamar más elementos de los previstos en ese modelo voluntario.
La propuesta incorpora también las recomendaciones técnicas elaboradas por el Grupo Consultivo Europeo en materia de Información Financiera, tras las consultas realizadas con empresas y otras partes interesadas durante 2025.
Los dos actos delegados se remitirán ahora al Parlamento Europeo y al Consejo (Estados) para su examen y entrarán en vigor si ninguna de las dos instituciones formula objeciones durante el periodo de control de dos meses.

