Esta línea (a 400 kV y con una longitud de 88 kilómetros) permite aumentar la capacidad de intercambio de electricidad en unos 1.000 MW entre España y Portugal, y ha implicado la construcción de nuevas infraestructuras, como la subestación de Beariz (Ourense), la línea Beariz-Fontefría, la subestación de Fontefría o la línea Fontefría-frontera con Portugal; a las que se suman las dotaciones en territorio luso, entre ellas la nueva subestación de Ponte de Lima.
La nueva interconexión está incluida en la planificación vigente de Red Eléctrica y tiene la consideración de Proyecto de Interés Común por parte de la UE, conectando los sistemas eléctricos de ambos países a través de las provincias de Ourense y Pontevedra en España, y del distrito de Viana do Castelo en Portugal.
Su puesta en servicio supone un hito «histórico», según la destacado la ministra Aagesen, porque permite avanzar en la «seguridad» del suministro, la resiliencia y la competitividad energética.
Este tipo de interconexiones, ha señalado, son fundamentales en la apuesta del Gobierno por las renovables. En el caso de esta línea recién inaugurada, no solo permite aumentar el intercambio de energía, sino que ayuda a la reducción de emisiones de CO2 (113.000 toneladas al año) y supone un ahorro de 26 millones de euros anuales para el sistema eléctrico español.
Por su parte, María Graça Carvalho también ha celebrado el «paso decisivo» dado este jueves en el refuerzo de la seguridad energética de España y Portugal. «El mercado ibérico (de la electricidad) es un factor de competitividad y resiliencia», ha proclamado, y ha añadido que la nueva interconexión no solo proporciona mayor soberanía energética, sino que hace que ambos países estén «mejor preparados» ante eventos como el apagón de abril 2025.
«DESAFÍOS» DEL PROYECTO
Ambas ministras han coincidido en señalar la «complejidad» del proyecto, que ha supuesto «un desafío» en su diseño y construcción. En ese sentido, la titular de Transición Ecológica ha incidido en que el Gobierno trabajó para buscar «las mejores soluciones», «contando con el territorio, con rigor técnico y con sensibilidad» para un proyecto cuyos primeros diseños datan de hace casi 20 años y que ha contado con una gran contestación vecinal y de alcaldes de ambas orillas del Miño.
Igualmente, la presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, ha reconocido que esta línea ha sido «de las difíciles, porque atraviesa el corazón de las personas que viven en el territorio, el paisaje, el patrimonio», y ha puesto en valor la colaboración de todos los agentes (comunidades de montes, ayuntamientos, vecinos, etc.) implicados, así como el «compromiso» de Redeia para que la afección fuera la menos posible.
Mientras, la ministra de Medio Ambiente y Energía de Portugal también ha apuntado las dificultades que hubo en el país vecino, donde «hubo que cambiar parcialmente algún tramo del trazado», sin olvidar que la línea atraviesa una de las «joyas de la corona» de Portugal, el Parque Nacional Peneda-Gerês.
El presidente de REN (Redes Energéticas Nacionais), Rodrigo Costa, también ha señalado que, aunque la obra duró algo menos de 2 años, fueron necesarias casi dos décadas para hacerla realidad. «Ni se imaginan la complejidad», ha incidido, y ha señalado que «aunque a nadie le gusta ver líneas de alta tensión y torres, no se puede olvidar que necesitamos la energía».
SOLIDARIDAD CON VENEZUELA
Tras el acto de inauguración en Arbo, Aagesen ha trasladado, en declaraciones a los medios, su solidaridad y la del Gobierno con Venezuela, tras los terremotos del pasado 24 de junio.
Así, ha recordado que España ya está trasladado efectivos y apoyo al país sudamericano «para ayudar en este entorno tan dramático», y que lo seguirá haciendo, al tiempo que ha reiterado su mensaje de «cariño» a los venezolanos, a las familias y allegados de los fallecidos y de los españoles que se encuentran allí.

