Según la entidad, este incremento procede mayoritariamente de los afiliados extranjeros, cuyo número aumentó en 70.000 personas en cifras desestacionalizadas por Funcas, «acelerando su crecimiento respecto a los tres meses previos».
«Este fenómeno guarda un paralelo con la regularización de inmigrantes, que podrían haber estado trabajando de forma irregular. De hecho, la aceleración no se observa entre los trabajadores nacionales, cuyo crecimiento ha tendido en los últimos meses a la desaceleración», sostiene.
En este sentido, Funcas calcula que los afiliados españoles sólo aumentaron en junio en 9.000 cotizantes, casi ocho veces menos que los extranjeros.
Entre enero y junio, el número de afiliados en términos brutos aumentó en 622.000, frente a 523.000 en el mismo semestre de 2025. Este crecimiento responde, según Funcas, a un avance en los afiliados extranjeros superior en 145.000 personas al del mismo periodo del año pasado, que contrarresta la desaceleración en el crecimiento de los nacionales.
En cuanto a los datos de paro, el descenso en 28.739 desempleados registrado en junio equivale a un aumento del empleo, en términos desestacionalizados por Funcas, de unos 1.800 parados, lo que supone la segunda subida consecutiva.
La entidad ha indicado que las cifras de contratación de junio también reflejan el efecto de la regularización. Así, el número de contratos firmados entre enero y junio fue un 5,1% superior al del mismo periodo de 2025, la tasa de crecimiento más elevada desde 2017, excluyendo la recuperación posterior a la pandemia.

