En relación al acuerdo, Engie se beneficiará durante un periodo de diez años de la flexibilidad que aportan las baterías en el mercado diario de electricidad, mientras que Ignis asegurará los ingresos generados por estos activos.
Asimismo, Ignis será responsable de la operación de las instalaciones y de optimizar su participación en los servicios de balance del sistema eléctrico.
También, el acuerdo ha contemplado que las baterías, cuya puesta en servicio está prevista para 2028, permitirán almacenar energía durante los periodos de máxima generación renovable y la suministrarán cuando la demanda lo requiera.
De esta forma, se reduciría la exposición a la volatilidad del mercado eléctrico y contribuiría a la flexibilidad y estabilidad del sistema eléctrico.
Con este acuerdo, por un lado, Engie ha avanzado en su estrategia de integrar la flexibilidad, en su modelo de negocio y en la oferta que pone a disposición de sus clientes. Mientras que, por otro lado, Ignis ha reforzado su apuesta por el almacenamiento de energía.
«Este acuerdo nos permite seguir maximizando el valor de estos activos gracias a nuestra experiencia en los servicios de balance del sistema eléctrico», ha concluido el ‘head’ de Ignis Energy, Santiago Bordiú.

