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La mesa redonda ‘¿Qué supone ser Patrimonio Mundial?’ reivindica el valor de la Serra 15 años después de su declaración

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PALMA, 30 (EUROPA PRESS)

El Consell de Mallorca ha celebrado la mesa redonda ‘¿Qué supone ser Patrimonio Mundial?’, una de las actividades organizadas con motivo del 15º aniversario de la declaración de la Serra de Tramuntana como Patrimonio Mundial de la Unesco.

La jornada ha reunido al filólogo, escritor, investigador y guía cultural Tomàs Vibot; al economista, exgerente de Fomento del Turismo, exdirector del Consorcio Serra de Tramuntana y miembro del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios, Tomeu Deyà; y al director insular de Serra de Tramuntana y alcalde de Escorca, Toni Solivellas, para reflexionar sobre el significado de este reconocimiento internacional.

El conseller de Presidencia del Consell de Mallorca, Toni Fuster, ha inaugurado la jornada destacando que la Serra «no fue declarada Patrimonio Mundial por ser un espacio natural intocable, sino porque es un paisaje cultural, fruto de siglos de convivencia entre la naturaleza y la mano del hombre».

En este sentido, según ha trasladado el Consell en nota de prensa, Fuster ha defendido que «el gran reto sigue siendo mantener vivo este legado, haciendo compatible su conservación».

Durante la mesa, los participantes han coincidido en que ser Patrimonio Mundial va «mucho más allá» de un reconocimiento internacional.

Así, han recordado que la Serra de Tramuntana fue declarada Patrimonio Mundial como paisaje cultural por su valor universal excepcional, fruto de siglos de interacción entre el ser humano y el medio natural, reflejada en los ‘marges’ de ‘pedra en sec’, la gestión tradicional del agua y la actividad agraria y ganadera que han modelado este territorio.

Por su parte, Tomeu Deyà ha profundizado en el concepto de paisaje cultural, recordando que la Serra forma parte de una categoría patrimonial que se caracteriza precisamente por su carácter vivo y dinámico.

«No es un patrimonio pasivo, como puede ser un yacimiento arqueológico. En el caso de la Serra, el valor universal excepcional se fundamenta en elementos patrimoniales como los ‘marges’, las conducciones de agua o los olivares, pero todos ellos fueron construidos para dar respuesta a una actividad agraria», ha explicado.

De su lado, Tomàs Vibot ha considerado que la declaración como Patrimonio Mundial es un reconocimiento que debe hacer sentir «orgullosos» a los mallorquines. «Pero, sobre todo, conscientes de que hemos heredado un patrimonio que tenemos el deber de conservar», ha añadido..

Asimismo, ha reivindicado que la Serra necesita una planificación constante y una inversión continuada para preservar tanto el patrimonio agropecuario como el patrimonio etnológico y cultural. «Al fin y al cabo, la protección es lo que garantiza la conservación», ha afirmado.

Por último, Toni Solivellas ha destacado que la declaración como Patrimonio Mundial representa también una gran responsabilidad, subrayando el deber de conservar los elementos patrimoniales que justificaron la declaración, así como de impulsar y preservar los oficios y las actividades que, durante siglos, modelaron este paisaje y lo hicieron merecedor de este reconocimiento.

Solivellas ha señalado también que la declaración ha supuesto un importante impulso económico y turístico para la Serra de Tramuntana. «El gran reto es compatibilizar la preservación del patrimonio, la calidad de vida de la población local y una actividad turística sostenible», ha considerado.

La mesa redonda forma parte del programa de actividades impulsado por el Consell de Mallorca para conmemorar el 15º aniversario de la declaración, una efeméride que pretende acercar a la ciudadanía el significado de este reconocimiento y reforzar el compromiso colectivo con la conservación de un paisaje cultural único.