Esta actualización, que necesitará aún el visto bueno formal de los Veintisiete y del pleno del Parlamento Europeo para su adopción definitiva, busca alinear la norma con los nuevos objetivos de emisiones de CO2 para camiones y autobuses que entrarán este julio.
Los países de la UE dispondrán de un año para adaptar sus sistemas de peaje a un nuevo sistema de clasificación de vehículos basado en las emisiones de CO2.
Así las cosas, los países de la UE que apliquen exenciones de peaje a vehículos de cero emisiones podrán aplicar reducciones de hasta el 75% para vehículos de bajas emisiones hasta la fecha indicada, con la posibilidad de mantener una reducción del 50% a partir de julio de 2031.
Asimismo, los camiones y autobuses de cero emisiones podrán estar exentos de las tasas por uso de carreteras e infraestructuras hasta el 30 de junio de 2031 y beneficiarse de una reducción del 75% en los peajes a partir de esa fecha, según ha informado la Eurocámara en un comunicado.
Los colegisladores, sin embargo, descartan por el momento ampliar estas ventajas también a los remolques –aún reconociendo su valor para reducir las emisiones de vehículos convencionales–, porque consideran que no se cuenta con la metodología adecuada para hacerlo y que su introducción conllevaría dificultades. Pero dejan la puerta abierta a hacerlo más adelante, en función de las conclusiones de la evaluación que la Comisión Europea deberá presentar en junio de 2029.

