En concreto, el 69,8% de los encuestados señala a la IA y otros cambios tecnológicos entre los motores de cambio de sus carteras. Le siguen la deuda pública y las presiones fiscales (56,9%), cambios políticos que afecten al comercio mundial (50%), los cambios de población (30,7%) y el cambio climático (30,7%).
En esta línea, los encuestados esperan avances en tecnología en un contexto de continua turbulencia global y social. Precisamente, los más jóvenes (entre 25 y 40 años) son más pesimistas que los encuestados de mayor edad en cuestiones relacionadas con la geopolítica o la cohesión social y medioambiental, mientras que esta cuestión se revierte en torno al tema de la inteligencia artificial.
Un 77% tiene claro que la IA afectará a la mayoría de los aspectos del negocio y la inversión. Asimismo, un 70,2% cree que serán necesarios mayores niveles de inversión en defensa y un 49,9% opina que el gobierno corporativo debe cambiar radicalmente para afrontar todos estos nuevos retos globales.
Respecto a la composición de la carteras, predomina la visión a largo plazo entre los objetivos actuales de la cartera de inversión. El 68,3% de los clientes de banca privada asegura que su objetivo es la preservación de su patrimonio a largo plazo y el 65,2% señala que son los rendimientos consistentes a largo plazo. Solo una minoría de los encuestados (17,8%) afirma que la obtención del máximo rendimiento es un objetivo actual de su cartera.
Deutsche Bank ha explicado que alrededor del 36,1% planea revisar su asignación estratégica de activos, pero el 47% adoptará un enfoque «más táctico» a medida que se presenten las oportunidades. También ha destacado que el 29,7% ampliará y buscará nuevos enfoques de gestión de riesgos.
Pese a la importancia que expresan los inversores de la IA como motor de cambio, solo el 9% prevé aumentar la exposición a temas de tecnología e IA, seguido de salud/farma y medicina (7,5%), energía y energías renovables (4,1%) y defensa (3,9%). En cuestiones ESG, el 15,1% planea aumentar su inversión y el 9,5% planea reducirla.

