En términos interanuales, el recibo ha experimentado un ligero descenso del 0,4% con respecto a junio de 2025, cuando la factura se situó en los 79,41 euros. Facua recuerda que, en los últimos años, el recibo para este perfil de usuario -con una potencia contratada de 4,4 kW y un consumo de 366 kWh mensuales- fue de 72,37 euros en junio de 2024, 72,53 euros en 2023 y alcanzó los 133,85 euros en junio de 2022.
Por tramos horarios, el precio medio del kWh de energía consumida se situó en junio en 23,66 céntimos en horario punta, 14,46 céntimos en llano y 15,62 céntimos en valle. Respecto al mismo mes del año pasado, el precio de la energía ha repuntado un 1,8% en las horas punta, mientras que ha descendido un 3,8% en el tramo llano y un 2,2% en el valle.
La organización de consumidores destaca que este incremento coincide con el fin, el pasado mes de mayo, de las rebajas al IVA y al Impuesto Especial de la Electricidad que permanecían vigentes desde el 21 de marzo, coincidiendo con la entrada en vigor del Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio.
EXIGE UN IVA REDUCIDO PERMANENTE
Ante esta situación, Facua ha reclamado al Ejecutivo presidido por Pedro Sánchez un cambio regulatorio para consolidar de forma «estable y permanente» un tipo de IVA reducido para la electricidad. La asociación considera «injusto» que se repercuta el tipo impositivo más elevado a un suministro esencial y básico para la economía de los hogares españoles.
Asimismo, propone que la reducción en la recaudación fiscal sea compensada mediante un aumento de los impuestos directos a las grandes empresas.
Entre otras medidas, la organización reitera su petición histórica de excluir a las energías nuclear e hidroeléctrica de la subasta marginalista diaria, estableciendo en su lugar precios fijos fijados por el Gobierno a largo plazo para evitar los denominados «beneficios caídos del cielo».
IMPULSO AL BONO SOCIAL Y OPTIMIZACIÓN DE POTENCIA
Por otro lado, insta al Ministerio para la Transición Ecológica a lanzar campañas de publicidad institucional «potentes» para fomentar el bono social, advirtiendo de que la mayoría de los beneficiarios potenciales no lo solicitan por desconocimiento o confusión sobre los requisitos.
Finalmente, Facua solicita medidas para que los consumidores optimicen la potencia contratada en sus viviendas, estimando que los usuarios domésticos pagan a las compañías eléctricas «cerca de mil millones de euros de más cada año» por un exceso de kilovatios contratados que no utilizan.

