En una ajustada decisión adoptada por cinco votos a favor frente a cuatro en contra, el Alto Tribunal ha subrayado que «no ha abordado los hechos» sobre la cuestión última de si el presidente puede destituir a Cook por causa, ya que dependerá de los hechos subyacentes que aún no han sido determinados ni analizados conforme a las normas jurídicas pertinentes.
«Solo hemos tratado los argumentos de las partes sobre los criterios jurídicos apropiados bajo los cuales deberán evaluarse esos hechos», ha señalado el Supremo, recordando en su exposición que el Congreso limitó el poder presidencial para destituir a los gobernadores de la Fed para preservar la independencia de la Reserva Federal y mantener la política monetaria al margen de la influencia del poder ejecutivo.
Sin embargo, el Tribunal reconoce que el presidente de EEUU puede destituir legalmente a la gobernadora Cook «por causa», es decir bajo una justificación concreta y prevista legalmente, aunque recuerda que la decisión definitiva al respecto dependerá en gran medida de los hechos relativos a las actuaciones de la gobernadora, que aún no se han determinado.
«Por eso no podemos aceptar las alegaciones del Gobierno en este asunto. Hacerlo permitiría al presidente destituir a un miembro de la Reserva Federal en cualquier momento, por cualquier motivo, sin previo aviso y sin ningún control judicial posterior», ha concluido.
El fallo del Alto Tribunal ha llegado casi nueve meses después de que Trump anunciara el despido de Cook a raíz de una denuncia penal que alegaba que había declarado falsamente propiedades en Michigan y Georgia como residencias principales con apenas semanas de diferencia entre si en 2021, y que presentó indebidamente una tercera propiedad como su «segunda residencia».
La destitución de Cook fue bloqueada por un tribunal federal al considerar que la acusación de la Administración Trump no constituía una causa justificada en virtud de la Ley de la Reserva Federal.
Por otro lado, en otra opinión separada, el Tribunal Supremo se ha pronunciado a favor de la Casa Blanca y en contra de la provisión frente a la destitución por causa de Rebecca Slaughter como jefa de la Comisión Federal de Comercio (FTC por su sigla en inglés), revirtiendo así el fallo de un tribunal inferior que había bloqueado el despido de la funcionaria por parte de Trump el año pasado.
De tal modo, una mayoría de seis magistrados a tres ha expresado su apoyo a la tesis del Gobierno al considerar que «la FTC ejerce indudablemente poder ejecutivo y, por lo tanto, debe estar controlada por el Ejecutivo en jefe».

