El nuevo marco laboral, que se formalizará en las próximas semanas y estará vigente entre 2026 y 2030, prevé una subida mínima del 4% este año que, en la práctica, será de entre el 6% y el 8% de media anual gracias a un sistema de escalas salariales que se aplicará a todas las posiciones.
Para los tres ejercicios posteriores se fija un incremento de al menos el 3% anual, con el objetivo de blindar el poder adquisitivo de la plantilla y ofrecer una hoja de ruta clara sobre su evolución retributiva.
En paralelo, la compañía ejecutará una inversión histórica de más de 280 millones de euros en los próximos cuatro años, el doble que en el anterior convenio, de los que más de 70 millones se destinarán solo en 2026 a mejoras económicas, sociales y de conciliación.
El CEO de Lidl España, Claus Grande, ha subrayado que el acuerdo persigue «poner a las personas en el centro y aportar mejoras laborales, salariales y sociales a la altura de nuestra ambición como empresa».
El preacuerdo también incorpora una política retributiva específica para el trabajo en domingos y festivos, con una planificación anual que se comunicará con antelación y un sistema basado en la voluntariedad del equipo, así como un «robusto» paquete de beneficios sociales.
Entre otras medidas, se amplían las facilidades de conciliación para el cuidado de menores, se mantienen la extensión de los permisos de maternidad y paternidad hasta las 20 semanas y se refuerzan los programas de retribución flexible y de apoyo al bienestar físico y emocional.

