Nada se le resiste a Miriam González Durántez (Olmedo, 1968), especialmente cuando se trata del ámbito político. La abogada, empresaria y fundadora de la plataforma España Mejor ha registrado a través de terceras personas el partido Democracia 21. Según han confirmado fuentes de su equipo, se trata de un “procedimiento administrativo” destinado a disponer de la estructura necesaria en caso de decidir concurrir a las próximas elecciones generales, una decisión que no se tomaría hasta después del verano.
González lleva meses trabajando en el diseño de este proyecto político, del que ya había hablado públicamente en distintas ocasiones. En septiembre de 2025 señaló que si los partidos actuales “no se mueven” para “limpiar el sistema político español”, daría el paso. Meses después insistió en que estaba “considerando crear una opción política nueva” y que trabajaba en ello de forma abierta.
Democracia 21, un puente hacia las elecciones generales
Desde el pasado 24 de junio, el Registro de Partidos del Ministerio del Interior ha inscrito Democracia 21 a nombre de Alfonso Sánchez-Macián, mientras que el dominio web de la organización figura a nombre de Roberto Álvarez Carretero, integrante de España Mejor. El partido consta además como registrado en un edificio empresarial de Pozuelo de Alarcón (Madrid). Desde su entorno insisten en que no existe aún una decisión definitiva y que el registro tiene carácter preventivo.
En paralelo, las mismas fuentes subrayan que, si finalmente se confirma la candidatura, el objetivo sería concurrir a unas elecciones generales que requerirían una amplia estructura organizativa y financiación para presentar listas en todas las provincias. También apuntan a que el nombre de la formación podría modificarse antes de su eventual oficialización.
Una trayectoria por y para la política, la gestión y la reforma del sistema
González Durántez cuenta con una extensa trayectoria internacional que refuerza su perfil profesional y su visión institucional. Trabajó durante años en la Comisión Europea y posteriormente en el Ministerio de Asuntos Exteriores británico, lo que le permitió operar en el ámbito de la política comunitaria y la diplomacia internacional. Más adelante desarrolló su carrera en el sector privado, con responsabilidades en compañías como Acciona, UBS, Atrys o Toyota, además de formar parte de consejos asesores de instituciones académicas como el IE o la Universidad Pontificia Comillas.
Desde su regreso a España tras la etapa política de su marido, el exviceprimer ministro británico Nick Clegg, ha impulsado la plataforma España Mejor, centrada en la mejora del funcionamiento institucional y la calidad democrática. Entre sus propuestas destacan un código ético para la administración pública y reformas en ámbitos como la vivienda, la fiscalidad o el turismo, con un enfoque que define como liberal en el sentido británico del término, centrado en los controles y garantías al poder.

