En concreto, entre los hogares que cambiaron de oferta, el 35,8% en electricidad y el 34,5% en gas natural lo hicieron tras consultar un comparador de ofertas.
Asimismo, alrededor de un 23% de los hogares en electricidad y un 25,2% en gas buscaron información en Internet antes de tomar su decisión.
Además, entre quienes cambiaron de oferta de electricidad o de gas, predominaron las decisiones activas del consumidor frente a las iniciativas comerciales no solicitadas.
Así, solamente un 13,6% de los hogares contrató electricidad tras recibir una llamada no solicitada, cifra similar al 13,4% registrado en gas natural.
En lo que se refiere a los suministros disponibles, el 39,3% de los hogares contaba con electricidad y gas natural, mientras que el 26,9% disponía únicamente de electricidad.
Por su parte, el 18,7% de los hogares combinó electricidad con bombona de butano, lo que refleja la coexistencia de distintas fuentes energéticas en el ámbito doméstico.
En relación con los equipamientos, más del 72% de los hogares disponía de cocina de inducción o vitrocerámica, y el aire acondicionado estaba presente en el 52,9% de las viviendas.

