Florentino Pérez ha reforzado su posición como principal accionista de ACS, elevando su participación hasta el 14,752%, el nivel más alto alcanzado hasta la fecha y un movimiento que reafirma su control sobre una de las mayores compañías de infraestructuras del mundo.
La operación, realizada a través de su sociedad de inversión Rosán Inversiones, incrementa ligeramente el peso que mantenía anteriormente, del 14,502%, y sitúa bajo su control un paquete de aproximadamente 40,86 millones de acciones. A precios actuales de mercado, esa participación alcanza un valor cercano a los 5.300 millones de euros, reflejando tanto el aumento de su inversión como el extraordinario comportamiento bursátil de la compañía.
Un gigante que se acerca a los 36.000 millones de euros de valor
El fortalecimiento accionarial de Pérez coincide con uno de los mejores momentos para ACS en los mercados financieros. La compañía cotiza en torno a 129,9 euros por acción, acumulando una revalorización de aproximadamente 53% en lo que va de año y alcanzando una capitalización bursátil cercana a los 35.955 millones de euros.
El respaldo del mercado ha consolidado a ACS como uno de los valores más sólidos del sector europeo de infraestructuras y construcción, impulsado por una cartera internacional diversificada y una fuerte exposición a proyectos estratégicos en Norteamérica y otros mercados desarrollados.
Con esta participación, Florentino Pérez mantiene una amplia ventaja sobre el resto de accionistas relevantes de la compañía. Detrás de él se sitúan CriteriaCaixa, con una participación del 10,648%, y el gestor de activos estadounidense BlackRock, que controla aproximadamente el 5,057% del capital.
Dividendos flexibles y fortalecimiento del accionista
Paralelamente, ACS continúa ejecutando su política de remuneración al inversor mediante un sistema de dividendo flexible. La empresa ha puesto en marcha la primera ampliación de capital con cargo a reservas aprobada en su última junta general, ofreciendo a los accionistas la posibilidad de optar entre recibir efectivo o nuevas acciones.
Este mecanismo permite preservar recursos financieros mientras mantiene una atractiva política de retorno para los inversores, una estrategia habitual entre las grandes cotizadas españolas con elevada generación de caja.
Turner impulsa la expansión internacional con un proyecto emblemático en Estados Unidos
Más allá de los movimientos accionariales, ACS sigue reforzando su posicionamiento operativo a través de Turner Construction, su filial estadounidense y una de las mayores constructoras del país.
Junto con Gilbane, Turner ha completado la construcción del nuevo Highmark Stadium en Orchard Park, futuro hogar de los Buffalo Bills de la NFL. El proyecto ha supuesto una inversión superior a 2.100 millones de dólares (alrededor de 1.835 millones de euros), convirtiéndose en la mayor obra de construcción desarrollada en el oeste del estado de Nueva York.
La infraestructura ha movilizado a cerca de 6.000 trabajadores especializados durante su ejecución y contará con capacidad para 60.108 espectadores, incorporando soluciones de ingeniería diseñadas para soportar las extremas condiciones climáticas de la región, incluyendo los rigurosos inviernos del noreste estadounidense.
Una apuesta por el largo plazo
El incremento de la participación de Florentino Pérez puede interpretarse como una muestra de confianza en las perspectivas futuras de ACS. Con una valoración bursátil cercana a los 36.000 millones de euros, una acción que avanza más de 50% en el año y una cartera internacional respaldada por proyectos multimillonarios, la constructora española atraviesa uno de los periodos de mayor fortaleza de su historia reciente.
La combinación de disciplina financiera, expansión internacional y liderazgo accionarial sitúa a ACS en una posición privilegiada para seguir captando grandes contratos de infraestructura en mercados estratégicos, mientras su principal accionista refuerza su apuesta por el crecimiento de largo plazo de la compañía.

