Los fondos captados en los mercados de capitales servirán para financiar distintos programas europeos respaldados por endeudamiento común, entre ellos los desembolsos a los Estados miembro en el marco de ‘NextGenerationEU’, la ayuda a Ucrania, incluido el nuevo préstamo de apoyo al país, y el instrumento ‘SAFE’ para reforzar la adquisición de capacidades de defensa, tal y como ha informado el Ejecutivo comunitario en un comunicado.
Bruselas seguirá recurriendo a su estrategia de financiación unificada, en vigor desde 2023, que le permite captar recursos en los mercados mediante una única marca de bonos europeos, en lugar de lanzar emisiones específicas para cada programa, para lo que combinará instrumentos de deuda a largo y corto plazo con el fin de financiar las distintas políticas de la UE respaldadas por endeudamiento común.
En este marco, el Ejecutivo comunitario prevé realizar durante la segunda mitad del año cuatro emisiones sindicadas y seis subastas de bonos europeos, al tiempo que seguirá recurriendo a instrumentos de financiación a corto plazo para complementar la captación de recursos y mantener la flexibilidad necesaria para atender sus necesidades financieras, según aclara.
Además, la Comisión seguirá recurriendo a los bonos verdes de ‘NextGenerationEU’ para sufragar inversiones ligadas a la transición ecológica, unas emisiones vinculadas al gasto medioambiental que los Estados miembro declaran en el marco del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia y con las que Bruselas ha captado hasta ahora 84.300 millones de euros, una herramienta que prevé mantener más allá de 2026 para gestionar la deuda asociada al fondo europeo de recuperación.
La deuda común europea también seguirá sufragando la ayuda a Ucrania, que ya ha recibido 25.600 millones de euros de los 33.000 millones previstos en el Mecanismo para Ucrania, a los que se sumará el nuevo préstamo de apoyo de 90.000 millones de euros acordado por la UE en diciembre.
Asimismo, parte de estos recursos se destina al instrumento ‘SAFE’, creado para facilitar préstamos a los Estados miembro destinados a reforzar sus capacidades de defensa y cuyos primeros desembolsos de prefinanciación comenzaron en mayo de este año.

