Según han explicado desde Insur, «la iniciativa nace en un momento clave para el sector, que afronta retos estructurales como la escasez de mano de obra cualificada, la necesidad de aumentar la productividad, la presión sobre los costes, la exigencia de mayores estándares de sostenibilidad y la creciente demanda de vivienda». En este contexto, «la construcción industrializada se consolida como una de las principales palancas de transformación para mejorar la capacidad productiva del sector y responder de forma más eficiente a las necesidades del mercado».
A través de este plan, Grupo Insur aspira a liderar un cambio de modelo que permita transformar los procesos constructivos, incorporando metodologías avanzadas de diseño, planificación y producción. El objetivo pasa por «evolucionar hacia un sistema más eficiente, predecible, seguro, escalable y rentable, capaz de reducir plazos de ejecución, optimizar recursos y elevar los estándares de calidad» en todos sus proyectos.
«La industrialización no es una tendencia pasajera, sino una transformación profunda del sector de la construcción». «En Grupo Insur apostamos por integrar este enfoque en nuestros procesos como palanca clave para avanzar hacia un modelo más eficiente, innovador y preparado para responder a los desafíos de las próximas décadas», ha señalado el director de operaciones de Grupo Insur, Juan Antonio Pizarro.
La hoja de ruta definida por la compañía combina transformación cultural, innovación tecnológica y evolución de la cadena de valor. Durante los próximos cinco años se desarrollarán proyectos piloto, procesos de estandarización, nuevas plataformas de producto y soluciones constructivas industrializadas que permitirán integrar progresivamente este modelo en toda la compañía.
En este proceso, Componentes y Unidades Constructivas acompañará a Grupo Insur en la implantación de una metodología de industrialización «abierta, flexible y escalable», basada en la coordinación temprana entre diseño, fabricación y ejecución, así como en el desarrollo de una cadena de suministro adaptada a los nuevos modelos productivos.
«Industrializar no consiste únicamente en incorporar componentes prefabricados a una obra; supone transformar la forma de pensar, diseñar, contratar, planificar y ejecutar los proyectos». «La clave está en tomar decisiones antes, con más información y con una metodología que permita ganar certidumbre, productividad y control», ha explicado la CEO de Componentes y Unidades Constructivas, Begoña López.
Para el grupo, la industrialización representa una oportunidad para abordar uno de los principales desafíos actuales del sector, como es «la falta de profesionales cualificados». Aunque no elimina por sí sola el déficit de mano de obra, sí impulsa una evolución de los perfiles demandados, con una creciente necesidad de especialistas en diseño digital, modelado BIM, coordinación industrial, automatización de procesos, fabricación avanzada y montaje especializado. «Esta transformación exige reforzar la conexión entre construcción e industria y avanzar en nuevos modelos de formación y capacitación técnica», han expuesto.
El plan contempla distintas fases de implantación que abarcan desde el diagnóstico inicial y la gestión del cambio hasta el escalado progresivo del modelo, la consolidación de una cadena de suministro industrializada y la incorporación de tecnologías de automatización y digitalización. En su fase final, Grupo Insur prevé integrar plenamente la industrialización en su modelo operativo, consolidando un sistema constructivo más eficiente, competitivo y preparado para afrontar los retos futuros del mercado.
Con esta iniciativa, Grupo Insur reafirma la innovación como uno de los pilares de su Plan Estratégico 2026-2030 y refuerza su compromiso con la modernización de la construcción. La alianza con Componentes y Unidades Constructivas supone un avance para acelerar esta transformación y contribuir activamente al desarrollo de un nuevo modelo productivo que marcará la evolución del sector en los próximos años.

