La misiva, dirigida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, recoge que la simplificación debería hacer el marco regulatorio más eficiente y centrarse en eliminar duplicidades, solapamientos y minimizar la discreción nacional.
No obstante, las entidades firmantes (entre las que se encuentra Asufin, Triodos Bank o la italiana Banca Etica) han reclamado que no se rebajen los requisitos mínimos de Basilea, ni los colchones de capital o se reduzcan los «mecanismos esenciales de resiliencia».
En todo caso, la carta recoge que los bancos europeos «son altamente rentables» y están «bien posicionados» para aprovechar las oportunidades de crecimiento en Europa. En opinión de las entidades éticas, el menor retorno sobre capital y el menor valor en libros que los bancos estadounidenses se debe a modelos de negocio y no al impacto de la regulación prudencial.

