Durante décadas, el VIH fue considerado una barrera prácticamente infranqueable para muchas intervenciones complejas. Sin embargo, los avances en los tratamientos antirretrovirales han transformado radicalmente el pronóstico de la infección, permitiendo que las personas con VIH alcancen una esperanza de vida cada vez más cercana a la de la población general. Ahora, un nuevo hito médico vuelve a demostrar hasta qué punto ha cambiado este escenario.
Un equipo de especialistas de NYU Langone Health ha realizado con éxito el primer trasplante de pulmón del mundo entre un donante y un receptor con VIH. La intervención se llevó a cabo en el marco del programa estadounidense impulsado por la denominada Ley HOPE (HIV Organ Policy Equity Act), una normativa aprobada en 2013 que permite investigar y realizar trasplantes de órganos procedentes de donantes con VIH a receptores que también viven con el virus.
«Este es un momento crucial para la comunidad seropositiva y representa un verdadero avance en la creación de equidad en el trasplante de órganos», declara la doctora Sapna Mehta, directora clínica del Instituto de Trasplantes NYU Langone y coautora del protocolo de investigación, aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, que hizo posible este complejo procedimiento.
Esperanza a los pacientes seropositivos
Si bien estos trasplantes aún solo se permiten bajo ciertos protocolos de investigación, podría ampliar las oportunidades de acceso al trasplante para miles de pacientes y contribuir a reducir la escasez de órganos disponibles. De hecho, ofrece nuevas esperanzas a los pacientes seropositivos que necesitan trasplantes de pulmón, ya que abre un grupo de donantes potenciales que antes no eran elegibles.
Y es que, hasta hace apenas unas décadas, las personas con VIH eran excluidas sistemáticamente de los programas de trasplantes debido al elevado riesgo de infecciones oportunistas y a la limitada supervivencia asociada a la enfermedad. La llegada de la terapia antirretroviral cambió por completo esta realidad.
Aprobado bajo un protocolo de investigación
El caso se centra en Bertrand Nelson, de 56 años, quien tiene VIH desde hace casi 26 años. En el año 2000, le diagnosticaron VIH y sarcoidosis, una enfermedad que puede afectar los pulmones y extenderse al hígado. La enfermedad aún no se había propagado fuera de sus pulmones y, poco después del diagnóstico, sus médicos le comunicaron que estaba en remisión.
En 2021, contrajo la enfermedad del legionario y estuvo hospitalizado durante semanas con neumonía grave. La enfermedad reactivó su sarcoidosis, que afectó su hígado. Su estado empeoró en 2024 (necesitaba cada vez más oxígeno para respirar) y su médico lo derivó al Instituto de Trasplantes NYU Langone para que lo evaluaran para trasplantes de pulmón e hígado. Ya se había iniciado un protocolo de investigación para trasplante de pulmón en el marco de la Ley de Equidad en la Política de Órganos para el VIH de 2013 (Ley HOPE). Y, en 2025, fue evaluado para un trasplante dual de órganos.
«Si bien ya se han realizado trasplantes de corazones y órganos abdominales del programa HOPE, esto no se había hecho en trasplantes de pulmón. Se necesita un tipo especial de paciente para estar dispuesto a someterse a algo que no se ha hecho antes», aclara el doctor Mark A. Sonnick, neumólogo especialista en trasplantes del Instituto de Trasplantes NYU Langone y coautor del protocolo de investigación junto con la doctora Mehta.
El Instituto de Trasplantes NYU Langone es uno de los pocos centros de trasplante en Estados Unidos equipado y aprobado, bajo un protocolo de investigación, para realizar trasplantes de pulmón HOPE. Nelson recibió el primero del mundo el 21 de marzo de 2026, realizado por la doctora Stephanie H. Chang, directora quirúrgica de trasplante de pulmón en NYU Langone.
Ese mismo día, recibió un nuevo hígado, trasplantado por el doctor Karim J. Halazun, director quirúrgico de trasplante de hígado en NYU Langone.
Gracias a esta intervención, Nelson no necesita oxígeno por primera vez en cuatro años. Está recuperando su forma física tras años de movilidad reducida.

