
Varias familias residentes en estos terrenos han participado en la protesta PALMA, 21 (EUROPA PRESS)
Alrededor de un centenar de personas se han concentrado este domingo en Palma para protestar contra la «limpieza social» tras el desalojo de la antigua prisión de Palma, donde llegaron a residir más de 200 personas, y con la vista puesta en el previsible desahucio de otras 180 que viven en los terrenos de Son Bordoy desde hace décadas.
La protesta, convocada por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de Mallorca y a la que se han sumado partidos políticos, entidades ciudadanas y sindicatos, ha transcurrido bajo el lema ‘La vivienda nos cuesta la vida’.
«No es una frase hecha para un cartel, es la realidad pura y dura que sufrimos cada día. Nos están robando la ciudad, nos están expulsando de nuestra casa y nos están robando la vida», han señalado en un manifiesto leído por la portavoz de la PAH, Àngela Pons.
Los manifestantes han cargado contra el Ayuntamiento de Palma y el Govern, dado que a su parecer «no están haciendo absolutamente nada» para paliar la crisis de acceso a la vivienda. «No limitan los precios del alquiler, no construyen viviendas sociales. Nos intentan engañar con la gran mentira de las viviendas de precio limitado», han criticado.
A ello se le suma la actitud de «auténtica violencia» que adoptan ante la gente que no puede asumir el coste de la vivienda, como a su parecer ha sucedido con el desalojo de la antigua prisión de Palma.
«Más de 250 personas en la calle. Gente que no tiene donde ir. ¿Qué les dio el Ayuntamiento? Nada, ninguna alternativa. Los dejó tirados debajo de un puente», han señalado.
Pons ha asegurado que está en contacto con algunos de los desalojados y que estos están viviendo en la calle, algo que les podría suponer una multa de alrededor de 700 euros. «Crear el problema, arruinar la vida de la gente y después castigarlos por ser pobres. Eso no es política, es limpieza social», han clamado.
SON BORDOY, EL CASO «MÁS BESTIA»
El caso «más bestia» de esta «limpieza social», han proseguido, será el de Son Bordoy, unos terrenos en los que alrededor de 180 personas viven desde hace 28 años, cuando el entonces alcalde Joan Fageda les dio permiso para ello.
«Son familias, gente que trabaja, gente mayor, niños, personas enfermas. Gente trabajadora que se gana cada día el pan, muchos de ellos recogiendo chatarra y reciclando electrodomésticos. Viven en sus casas, en unos terrenos que el Ayuntamiento les dejó», han subrayado.
Varios residentes en estos terrenos, como ya han hecho en otras manifestaciones por la vivienda, han participado en la protesta de este domingo.
Han portado numerosas fotografías, impresas en folios de grandes dimensiones, de sus viviendas. Con ello pretendían mostrar, han explicado, que no viven en barracones ni en infraviviendas, sino en domicilios completamente normales y adecuados.
En cualquier caso, ha proseguido el manifiesto, al actual alcalde de Palma, Jaime Martínez, «le molesta su imagen» y por eso quiere «destruir el asentamiento para esconder la pobreza». «Quieren esconder a la gente que ensucia su escaparate turístico. Quieren pasar la excavadora por encima de la vida de 180 personas», han lamentado.
La abogada de la PAH, Gloria Olmos, ha explicado que el próximo martes está previsto que un juez, en un procedimiento iniciado por la promotora Pryconsa, propietaria de varias parcelas de Son Bordoy, decida sobre el posible desalojo de varias familias.
La letrada, no obstante, ha señalado que los terrenos en los que viven estas familias están catalogados como zonas cultivables y, por lo tanto, corresponderían al Ayuntamiento y no a la empresa.
Además, de acuerdo con el actual planeamiento urbanístico, no podrían ser empleados para la construcción de viviendas, el plan del equipo de gobierno municipal.

