
PALMA, 19 (EUROPA PRESS)
El voto en contra de la alcaldesa de Llucmajor, Xisca Lascolas, ha impedido aprobar una moción que reclamaba detener las obras del polígono de Son Fosquet, ya que la votación ha quedado empatada y, en estos casos, prevalece el voto de calidad de la primera edil.
Los portavoces del PSIB, Llibertat Llucmajor y MÉS per Llucmajor han criticado la decisión del gobierno municipal de no paralizar las obras, a pesar de unos informes técnicos que serían «negativos» y avalarían su cese de manera «inmediata», según ha indicado el PSIB en un comunicado.
El portavoz del PSIB en el Ayuntamiento de Llucmajor, Jaume J. Oliver, ha explicado que el pleno de este viernes ha escenificado de una manera «muy clara» que hay «alguna cosa detrás», porque si no, no entiende que Lascolas y la regidora de Urbanismo, Inmaculada Pérez, «no hagan caso de todos los técnicos urbanísticos, cuando dicen que se tiene que parar de manera cautelar las obras».
En ese sentido, ha subrayado que la «totalidad» de los técnicos municipales que han intervenido en este expediente dicen que «se tienen que parar» y ha reprochado a Pérez que «no quiera firmar» un decreto para su interrupción.
Los socialistas han afirmado que la misma alcaldesa habría admitido que las obras de la ampliación del polígono en Son Fosquet «siguen en marcha» y que se han ejecutado «en un 50 por ciento». Todo esto habría sucedido «sin que se haya expedido una licencia municipal de obra adaptada a la nueva legislación», como reclamarían «todos los informes municipales».
Todo esto han apuntado que «obligaría» a la regidora y a la alcaldesa a parar las obras en marcha con carácter «cautelar e inmediato».
La moción presentada por los tres grupos de la oposición municipal ha reclamado, en el pleno extraordinario, la paralización de estas obras, la reprobación y cese de la regidora de Urbanismo y la asunción de las competencias por parte de la alcaldía.
En el momento de la votación, Vox –socio del PP en el gobierno municipal– ha optado por abstenerse, hecho que ha derivado en una situación de empate que ha resuelto el voto de calidad de Lascolas, que ha impedido que prosperara la iniciativa y que, por lo tanto, se paralizaran las obras.
El PSIB ha destacado que la misma alcaldesa ha admitido que se han producido reuniones entre técnicos municipales y la promotora de las obras, con presencia de la alcaldesa y la regidora en algunas de ellas, sin que se haya levantado acta y sin figurar dentro de los expedientes.
Oliver ha considerado que el voto decisivo de Lascolas ha sido «muy significativo», porque «tenía la clave» para «dar seguridad» a este Ayuntamiento y «recuperar, si es posible, un poco la confianza de los ciudadanos», sobre todo en materia de urbanismo.
Al mismo tiempo, ha tildado la situación de «especialmente grave» porque hay una «doble vara de medir». Por un lado, «toda la ciudadanía de Llucmajor», con más de un millar de familias que esperaría una licencia de obra mayor; y por la otra, una empresa que «puede hacer lo que quiere» y ejecuta unas obras, presuntamente, de manera «ilegal», al contar con la «permisividad» de Lascolas y Pérez.
El portavoz de Llibertat Llucmajor, Alexandro Gaffar, ha remarcado el mandato «claro» de paralización inmediata de unas obras que «no cuentan con licencia municipal concedida».
«La Ley urbanística es clara y el Ayuntamiento tiene que actuar de oficio para parar cualquier obra que se lleve a cabo sin título habilitante, porque no está sujeto a interpretaciones», ha indicado.
Además, ha mostrado su «preocupación» por la «dilación» de la alcaldesa y la regidora en la firma de los decretos de paralización, que ahora habrían vuelto a «supeditar a la recepción de unos nuevos informes que ahora habrían pedido a la Universitat de les Illes Balears (UIB).
Sobre este tema, Oliver ha advertido que «no tienen nada en contra de la UIB» pero sí ha incidido en que «no hagan caso de los técnicos» y se vayan a «buscar informes a otro lado».
«Esto sería como decir que no me gustan estos informes, voy a ver otros y esto abre un precedente peligroso porque se anula el criterio de los técnicos de Urbanismo del Ayuntamiento», ha planteado.
El portavoz de MÉS per Llucmajor, Oriol Gómez, se ha mostrado «triste» porque la alcaldesa y la regidora «no han respondido ninguna de las preguntas» que han hecho sobre Son Fosquet, que hubieran permitido «añadir transparencia a todo el tema».
Al contrario, ha argumentado que cada vez hay «más dudas» sobre lo que pasa, por la «resistencia» del equipo municipal a firmar la paralización de las obras cuando «tienen todos los informes que así lo indican».
El portavoz ecosoberanista ha apuntado al agravio comparativo que se plantea por el trato «diferencial» del Ayuntamiento a una obra en concreto, respecto del trato que tiene que dispensar al resto de la ciudadanía.
Los portavoces se han mostrado dispuestos a elevar el tono de su postura, después de la desestimación de la moción que han presentado este viernes. Por estos motivos, han recordado que la Guardia Civil mantiene una investigación abierta sobre el caso, ante la que se mantienen a la espera.

