
PALMA, 19 (EUROPA PRESS)
El 38% de la población de Baleares se ha planteado un cambio de residencia por su preocupación por el efecto de la meteorología y el calor extremo.
Así se desprende de un análisis realizado por Fotocasa Research con datos del primer semestre de 2026, que apuntan a un incremento de tres puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año pasado.
El deseo de los baleares de a adaptar su vivienda a un clima insular marcado por veranos «cada vez más largos y sofocantes», ha señalado la empresa en un comunicado, se suma a la escasez de oferta habitacional.
«El entorno insular de Baleares amplifica la percepción del cambio climático, y eso se traslada directamente a las expectativas de vivienda. Que el porcentaje de ciudadanos afectados suba al 38% demuestra que el factor ambiental ya compite con variables tan duras como el propio precio del suelo en las islas», ha explicado la directora de Estudios de Fotocasa, María Matos.
Las familias y los inversores, ha asegurado, ya han empezado a considerar «de forma activa» si las propiedades están preparadas para mitigar las temperaturas extremas antes de realizar una transacción.
A nivel territorial, Baleares está por detrás de regiones como Canarias, donde ha crecido del 35% al 42%; Cataluña, con una subida del 36% al 39%; y Andalucía, del 37% al 39%.
En términos nacionales, los españoles que aseguran haber cambiado de zona de residencia o estar en proceso como consecuencia de este tipo de episodios climáticos representan alrededor del 18%, un incremento interanual de dos puntos porcentuales.
Un 6% de los ciudadanos afirma haber cambiado ya su zona de residencia, mientras que otro 12% se encuentra buscando activamente una vivienda en una ubicación diferente. Además, un 18% señala que, aunque no ha iniciado ningún proceso de mudanza, sí se ha planteado en alguna ocasión cambiar de residencia por este motivo.
Los jóvenes son quienes muestran una mayor sensibilidad ante este fenómeno y una mayor predisposición a replantear su lugar de residencia, ya que el 52% de los ciudadanos de entre 18 y 24 años afirma que estos episodios han tenido algún impacto en el replanteamiento de su situación residencial.
Una proporción muy similar se registra entre los jóvenes de 25 a 34 años, donde el porcentaje se sitúa ene l 51%, tras experimentar uno de los mayores crecimientos interanuales observados.

