El mar Mediterráneo es el escenario de reencuentros que desafían el paso del tiempo y ensalzan el auténtico espíritu de la navegación. En esta ocasión, posamos la mirada sobre el Clovis, un majestuoso velero ketch de 26 metros de eslora construido en Francia en 1983. Tras someterse a una ambiciosa reconstrucción que ha durado cinco años en los astilleros de Génova, esta legendaria embarcación de metal ha rejuvenecido por completo. Sin perder un ápice de su elegancia clásica ni de su robustez oceánica, el barco ha optimizado sus virtudes técnicas con sistemas ultra modernos y nuevos mástiles más ligeros, listos para seguir surcando cualquier latitud.

Al timón de esta imponente criatura se encuentra el capitán Riccardo Fracchia, cuya vida está indisolublemente ligada al Clovis desde 1996, cuando apenas era un niño. Con tres décadas de experiencia compartida y trece años viviendo a tiempo completo a bordo, Fracchia personifica la sabiduría náutica y la devoción por el mar. Su profundo conocimiento de la embarcación garantiza que la estricta rutina de seguridad y el máximo confort convivan en perfecta armonía, transformando cada travesía en una experiencia fluida donde los huéspedes logran despojarse de las convenciones cotidianas para conectar con la naturaleza.
En esta entrevista exclusiva, profundizamos en el segundo año consecutivo de la alianza GUESS for CLOVIS, una colaboración que eleva el concepto de lifestyle sofisticado en alta mar. Desde el pasado mes de mayo y hasta octubre, el velero recorre las cristalinas aguas de Ibiza y Formentera, arropado por un elegante despliegue de velas, banderas y accesorios personalizados de la firma que celebran la cara más noble del lujo mediterráneo y el bienestar a bordo. A continuación, el capitán Fracchia nos desvela los secretos del minucioso refit del barco, la sintonía filosófica con Paul Marciano y los mayores placeres de comandar una leyenda viva del océano.
Como capitán, lleva varios años al timón del Clovis. Tras la completa renovación a la que ha sido sometido recientemente, ¿cómo ha cambiado la experiencia de navegación a bordo sin perder ese «espíritu auténtico» y la elegancia original de 1983?
Clovis es un barco de 1983, de 26 metros de eslora, construido en Francia en la época de las grandes aventuras oceánicas. Fue concebido con dedicación y visión, con la idea de crear una embarcación sin límites, capaz de perdurar en el tiempo. El barco ha sido completamente reconstruido, manteniendo intactas las cualidades que lo convirtieron, y lo siguen convirtiendo hoy, en una magnífica embarcación de navegación pura: un barco capaz de navegar en cualquier latitud y en casi cualquier condición.
Todas las intervenciones realizadas han reforzado y potenciado sus virtudes, mientras que sus puntos débiles han sido eliminados o reducidos al mínimo. Conozco bien esta maravillosa criatura: llevamos juntos exactamente treinta años, desde 1996. Más que un refit, lo que hemos llevado a cabo ha sido una auténtica reconstrucción que ha durado cinco años. He querido equipar a Clovis con sistemas extremadamente modernos y sobredimensionados, capaces de soportar grandes esfuerzos y exigencias, garantizando al mismo tiempo el máximo confort para huéspedes y tripulación sin comprometer la embarcación.
Por ejemplo, no contamos con un único generador, sino con tres grupos electrógenos que suman una potencia total de 46 kW. El motor actual desarrolla 310 caballos, cuando según el diseño original serían suficientes unos 220. Además, disponemos de desalinizadoras que producen agua dulce, destilada y potable mediante un sistema de ósmosis inversa, con una capacidad aproximada de 500 litros por hora. A bordo también hay cámaras frigoríficas, sistemas de climatización y muchas otras prestaciones.
Este mismo año hemos completado una de las intervenciones más importantes: la reconstrucción de las bases y los herrajes de los mástiles, junto con la fabricación de nuevos mástiles, más ligeros, más resistentes y completamente nuevos, que nos garantizarán una fiabilidad absoluta durante nuestras navegaciones alrededor del mundo.

¿Cuáles son las principales virtudes técnicas y de maniobra de este barco clásico en las aguas del Mediterráneo?
Clovis es una excelente embarcación para la navegación oceánica y las vueltas al mundo. Al estar construida íntegramente en metal, con aleaciones de gran calidad y espesores generosos, es un barco capaz de navegar tanto entre los hielos como en el ecuador, en cualquier latitud.
Contrariamente a lo que muchos creen, el Mediterráneo no es un mar sencillo. De hecho, es uno de los mares más complejos del mundo, caracterizado por cambios constantes y repentinos del viento. A diferencia de los océanos, donde los vientos suelen ser más previsibles, el Mediterráneo presenta una rosa de los vientos extremadamente variada, capaz de manifestarse casi por completo a lo largo de una misma jornada.
Por eso, una embarcación diseñada para los océanos y para condiciones exigentes encuentra en el Mediterráneo un entorno donde puede desplegar todo su potencial sin dificultad, siempre respetando la inmensa fuerza del mar.
El interior del barco fusiona elementos vintage con detalles contemporáneos. ¿Cómo influye esta nueva atmósfera íntima y acogedora en la convivencia diaria de la tripulación y los invitados a bordo?
Clovis es, ante todo, un barco diseñado para navegar. A diferencia de muchas embarcaciones modernas, más enfocadas en la apariencia, el diseño y los espacios interiores, Clovis es un barco elegante cuyos valores fundamentales son el rendimiento y la robustez. Como un coche deportivo o una herramienta profesional, su diseño está completamente al servicio de la navegación y la seguridad.
A bordo no existen materiales plásticos: los materiales de construcción son exclusivamente aluminio naval, aluminio aeronáutico y madera de teca. Por ello, es profundamente diferente de las embarcaciones modernas de fibra de vidrio y materiales compuestos, construidas en serie y ensambladas en apenas unos miles de horas.
Los espacios interiores son amplios gracias a sus 26,5 metros de eslora y 5,60 metros de manga, pero sigue siendo una embarcación concebida y construida para dar la vuelta al mundo. Clovis es una pieza única, creada a lo largo de más de 30.000 horas de trabajo por doce hombres expertos que le dieron vida.

Este es el segundo año consecutivo de la colaboración GUESS for CLOVIS. Cuéntame un poco más.
La colaboración con GUESS es probablemente la más bonita que hemos realizado jamás. Esta extraordinaria empresa, dirigida por personas inteligentes y con una visión amplia de la vida, supo escucharnos y darnos espacio para crear algo realmente especial. No se trata de una simple acción publicitaria ni de una tendencia pasajera, sino de compartir una filosofía: la del mar, la navegación, la naturaleza y el respeto por el medio ambiente.
Para la personalización de Clovis utilizamos materiales técnicos, sostenibles y de alto rendimiento. Juntos conseguimos aportar a nuestra embarcación el toque de elegancia y frescura que merecía. Estamos profundamente satisfechos con el trabajo realizado y con la capacidad de esta empresa para comprender las necesidades de las personas y encontrar soluciones funcionales y con gran estilo de forma rápida y humana.
La experiencia a bordo se ha diseñado con un fuerte enfoque en el bienestar y el estilo de vida sofisticado (yoga, paddle surf, sets de descanso). Como capitán, ¿cómo se coordinan los servicios a medida para equilibrar las actividades de relajación de los huéspedes con la seguridad y la rutina náutica del barco?
En este sentido existen dos reglas fundamentales a bordo. La primera es divertirse. La segunda, aún más importante, es no hacerse daño. En el mar, todo debe estar pensado para anticiparse a posibles dificultades y problemas. Por eso, desde la colección desarrollada con GUESS hasta las actividades deportivas y la gestión diaria de Clovis, la seguridad recibe siempre la máxima atención y prioridad.
Esta conciencia nace de toda una vida a bordo. Mi padre compró Clovis en 1996, cuando yo tenía apenas siete años. Hoy tengo treinta y seis. Durante casi treinta años he vivido estrechamente ligado a este barco: primero cuatro meses al año y, desde hace trece años, a tiempo completo.
No tengo una casa en tierra firme, salvo un pequeño contenedor que guarda algunos recuerdos de mis vidas pasadas y una gran cantidad de repuestos listos para ser utilizados en Clovis.
Este barco y el mar forman ya parte de mi sangre. Gracias a ellos he desarrollado una naturalidad en los gestos y las decisiones que solo la navegación puede enseñar. Por eso, el nivel de seguridad a bordo es extremadamente alto, aunque nunca se percibe como algo impuesto o limitante.
El Director Creativo de GUESS, Paul Marciano, menciona que esta iniciativa busca celebrar «la belleza del Mediterráneo y el sofisticado estilo de vida que representa». ¿Qué detalles a bordo cree que capturan mejor esa esencia de lujo refinado y evasión?
Sin duda. Marciano reconoció en nosotros espontaneidad, competencia, respeto por la naturaleza y una auténtica pasión. Nos confió la tarea de representar uno de los conceptos más nobles que, en mi opinión, puede transmitir una marca de moda.
La naturaleza y el arte representan la verdadera perfección. ¿Qué puede haber más hermoso que el encuentro entre una creación humana que se mueve gracias a las fuerzas de la naturaleza y el arte de la moda? ¿Y qué puede ser más coherente que un Clovis firmado por GUESS navegando en el corazón del mar Mediterráneo?




Ya desde mayo, el barco ha vuelto a alta mar para recorrer las aguas de Ibiza y Formentera. ¿Qué hace que este itinerario entre las pitiusas sea tan idóneo?
Exactamente. Tras cuatro meses de intensos trabajos en los astilleros de Génova, dedicados a la instalación de los nuevos mástiles y a la fase final de la reconstrucción, decidimos celebrar el rejuvenecimiento de nuestro querido Clovis en las Islas Baleares, especialmente en Formentera.
Después de haber visitado prácticamente todos los archipiélagos del Mediterráneo, puedo afirmar que Formentera es realmente única. Existen pocas islas con una configuración tan favorable para la navegación. Aunque sea una pequeña mariposa en el corazón del Mediterráneo, su forma es sencillamente perfecta.
Sus lenguas de tierra bajas y cubiertas de vegetación mediterránea absorben el viento y crean excelentes refugios naturales. Las playas de arena blanca y los fondos marinos de arena fina ofrecen colores extraordinarios y un fondeo seguro para nuestra fiel ancla.
Esta combinación natural genera refugios excepcionales prácticamente bajo cualquier condición meteorológica. Además, España es una tierra mágica, al igual que los españoles, con su alegría de vivir y su gran hospitalidad.
Las Baleares poseen una energía especial, y todas estas características convierten a Formentera e Ibiza en el escenario ideal para nuestros largos veranos, que comienzan en mayo y terminan en octubre. Aquí, Clovis vive constantemente rodeado de invitados, amigos y nuevas aventuras.
¿Cuáles son los mayores placeres de patronear el Clovis?
El gran placer de comandar Clovis nace de la conciencia de tener entre las manos una embarcación que ha dado dos vueltas al mundo, atravesado cientos de tormentas, recorrido más de 200.000 millas náuticas y surcado decenas de miles de olas. Y, sin embargo, lleva todo ese pasado con una dignidad extraordinaria, sin heridas ni cicatrices. Su estructura es realmente impresionante.
Cuando se está al mando, se tiene la sensación de gobernar una hoja afilada que corta las olas con una sensibilidad y una capacidad de respuesta sorprendentes. Se enfrenta al mar con seguridad, absorbiendo su energía y avanzando siempre con determinación.
Pero la sensación más hermosa es otra: vivir el mundo a bordo de tu propia casa. No sentirme nunca un turista, sino un viajero. Sentirme siempre en casa allí donde haya agua salada capaz de sostenerme.
¿Qué reacciones suele percibir de otros navegantes o de los propios invitados cuando ven el despliegue de banderas, velas y logotipos a medida?
Las reacciones de nuestros invitados, amigos y colaboradores han sido extremadamente positivas. Lo que llama inmediatamente la atención es la elegancia con la que se ha llevado a cabo la personalización de Clovis: desde las grandes velas hasta los detalles más refinados de los interiores y exteriores.
Todo se ha realizado con equilibrio, gusto y coherencia. La primera impresión es la de una elegancia discreta, nunca ostentosa, pero cuidadosamente estudiada. La verdadera sorpresa llega con el uso cotidiano.
En el mar, donde el sol, la sal y la humedad ponen continuamente a prueba los materiales, huéspedes y tripulación descubren que la cualidad más importante no es únicamente la estética. Con el paso del tiempo emerge, sobre todo, la excelencia funcional de los productos utilizados. Y probablemente esa sea la percepción más interesante y duradera.



Después de ver la evolución del Clovis a lo largo de los años y de liderar esta segunda edición de la experiencia GUESS for CLOVIS, ¿cuál diría que es el recuerdo que se lleva un huésped tras desembarcar de este viaje?
Sin duda, más allá del sol, la buena comida y todas las maravillas que pueden encontrarse también en otros lugares, a bordo de Clovis sucede algo diferente. Aquí uno se siente libre para abandonar las máscaras que la sociedad suele imponernos y escuchar de verdad su propia voz y la del mar.
Es un regreso a los valores auténticos y a las verdaderas prioridades. Aunque los huéspedes estén rodeados de atenciones y comodidades, lo que realmente se llevan tras una experiencia en Clovis es un recuerdo profundo y poderoso.
El recuerdo de un momento de verdad. Un momento de libertad. Un redescubrimiento de uno mismo y de la naturaleza de la que formamos parte.

