De esta manera, el representante del BCE ha defendido que la decisión de incrementar los tipos en 0,25 puntos porcentuales anunciada hace una semana no ha iniciado un fase restrictiva para la economía. En concreto, el Consejo de Gobierno del BCE decidió incrementar la tasa de depósito (DFR) hasta el 2,25%.
«La semana pasada endurecimos la política monetaria desde una posición firmemente neutral», ha indicado Lane en un evento organizado por Deutsche Bank, en declaraciones recogidas por Bloomberg. «Analizamos diversos modelos de neutralidad, y creemos que el límite superior de ese rango ha subido del 2,25% al 2,5%».
En esta línea, Lane ha deslizado que el BCE todavía podría incrementar el precio del dinero sin mermar los objetivos de crecimiento, en un contexto aún marcado por tasa de inflación todavía al alza. De hecho, el economista jefe del BCE sostuvo este miércoles que los precios de los mercados petroleros no alcanzarán niveles precios al conflicto.
«Aunque el precio del petróleo esté bajando ahora, creemos que el precio de los alimentos subirá, al igual que el de los bienes y servicios. Por lo tanto, creemos que la dinámica inflacionaria general se caracterizará por un período prolongado de inflación por encima del objetivo», ha sostenido este jueves Philip Lane.
Así, Lane ha aseverado que el Banco Central Europeo «hará lo necesario» por mantener su objetivo de inflación en el 2% y ha descrito las perspectivas económicas como «estables».

