El análisis muestra que el territorio español se ha posicionado como una economía con «fortalezas consolidadas» en ámbitos como el desempeño económico y las infraestrcuturas. Sin embargo, el avance sigue condicionado por «debilidades estructurales persistentes».
En concreto, el factor «mejor situado» que tiene España (22º) es el desempeño económico, ya que destaca por su posición entre los diez primeros del mundo en inversión hacia el exterior y exportación de servicios, con el turismo como uno de los principales motores de crecimiento.
Además, también ha obtenido «buenos resultados» en infraestructuras, apoyada en indicadores como la esperanza de vida, el sistema sanitario, la producción científica y la conectividad digital, donde, dentro de la eficiencia empresarial, el sector financiero ha protagonizado una «mejora significativa» durante el último año.
En cambio, el informe señala algunas de las debilidades españolas, como el elevado desempleo y desempleo juvenil, así como distintos elementos relacionados con la eficiencia gubernamental, entre ellos la burocracia, el marco regulatorio, la creación de empresas, la regulación laboral y determinados aspectos fiscales.
El director del ‘World Competitiveness Center’ de IMD, Arturo Bris, ha subrayado que la «percepción de polarización, fragmentación y falta de estabilidad institucional» han penalizado a España en la clasificación.
LOS LÍDERES DEL ‘RANKING’
Con respecto a la clasificación, Singapur se ha consolidado como primero en el ranking, poniendo de manifiesto la «rapidez» con la que las economías ágiles pueden «recuperar impulso».
En este sentido, desde IMD han asegurado que este ascenso se ha explicado por una «recuperación generalizada» en distintos ámbitos de la competitividad, especialmente en eficiencia empresarial.
Paralelamente, la «fuerte caída» de Suiza en desempeño económico, impulsada por un deterioro de los flujos de inversión directa, ha demostrado que incluso las economías «más sólidas» siguen expuestas a los impactos geopolíticos y financieros.
Así, el país europeo ha obtenido un índice de coste de vida de 109,75 (puesto 65) y un precio de la gasolina de 2,07 dólares por litro (puesto 64), lo que refleja el elevado nivel de costes al que se enfrentan las empresas suizas.
Por último, IMD ha destacado el ascenso de Arabia Saudí, que ha ascendido del puesto 17 al 13, impulsada por mejoras en desempeño económico y eficiencia gubernamental. Además, los avances en comercio internacional, empleo, legislación empresarial y política fiscal han contribuido a esta «evolución positiva».

