Pradales ha realizado este anuncio durante su intervención en el pleno monográfico que celebra este miércoles el Parlamento Vasco sobre medidas para garantizar el bienestar de los ciudadanos.
El lehendakari ha explicado que este pasado lunes remitió al presidente del Gobierno un documento con diversas propuestas para responder a los problemas económicos generados por la guerra en Irán. El escrito recoge 36 medidas «para proteger el bolsillo de las familias y favorecer la economía productiva, la industria y el primer sector», según ha indicado.
Entre ellas, se encuentran varias medidas para reducir el coste de la cesta de la compra, como la reducción del IVA de la carne y el pescado al tipo superreducido, lo que implica pasar del 10 al 4%; y recuperar la bajada del IVA de la electricidad y el gas natural. Además, se propone ofrecer «un ahorro de hasta 30 céntimos por litro en carburantes para todos los vehículos», o un bono de calefacción para las personas jubiladas y vulnerables de cara al invierno.
AYUDAS AL GASÓLEO
Por otra parte, el documento remitido a Sánchez plantea medidas de apoyo al transporte y la movilidad. En este apartado se pide una prórroga de la ayuda de 20 céntimos por litro al gasóleo profesional y 35 céntimos al gasóleo pesquero; un ‘Plan Renove’ con «neutralidad tecnológica» para sustituir vehículos antiguos por nuevos que consumen menos y generan menos emisiones; o ayudas para la modernización de flotas de camiones, furgonetas o autobuses, más eficientes, neutrales tecnológicamente y menos contaminantes.
En tercer lugar, se solicitan cambios «de carácter estructural y permanente» para el apoyo a la industria electrointensiva. De esa forma, Pradales ha pedido garantizar inversiones para ampliar la capacidad de la red eléctrica; la eliminación del impuesto del 7% a la generación eléctrica; y una rebaja del 80% en el coste de transporte y distribución eléctrica.
«ALIVIO»
A su vez, el documento incluye medidas de apoyo a ‘baserritarras’, agricultores, viticultores y ‘arrantzales’. En este apartado, se propone la eliminación del importe mínimo de cien euros en la ayuda al gasto en fertilizantes; un aplazamiento extraordinario de seis meses en cuotas a la Seguridad Social; y la activación de la Reserva Agrícola de la PAC, dotada con al menos 450 millones de euros anuales.
El lehendakari, que ha manifestado que todas estas medidas supondrían «un alivio para las familias vascas y para la economía productiva», ha mostrado su deseo de que el decreto de medidas para hacer frente a las consecuencias de la guerra en Irán anunciado este miércoles por Sánchez incorpore estas propuestas.
PROMESAS «MÁGICAS»
En su intervención, Pradales también ha lanzado una advertencia sobre quienes «prometen fórmulas mágicas y soluciones rápidas con el único objetivo de instrumentalizar la sensación de pérdida de parte de la sociedad».
«El bien común requiere un esfuerzo común; toca remar juntos, sudando la camiseta, y cada uno asumiendo su responsabilidad», ha manifestado. En este sentido, ha asegurado que lo que no hará su gobierno es «prometer imposibles o engañar a la gente».
SIN «HIPOTECAR EL FUTURO»
En este sentido, ha afirmado que con sus políticas no va a «hipotecar el futuro de quienes están por llegar», y que «no es posible garantizar todo desde lo público». «Las instituciones vascas tenemos una labor fundamental: proteger, acompañar, invertir y generar las condiciones para que la sociedad avance y prospere», ha indicado.
El lehendakari, en referencia a EH Bildu, ha mostrado su «preocupación» ante aquellos que «hablan de capacidades de país y de contrato social para luego dejar toda la responsabilidad exclusivamente sobre las políticas públicas». En este sentido, ha asegurado que «lo público ni lo soluciona todo, ni puede o debe dirigirlo todo».
«No creo en un modelo de gobierno que sustituya, tutele o coarte la iniciativa personal o colectiva; no creo en trasladar toda la responsabilidad siempre a las arcas públicas; no creo en ‘abrir el grifo’ de manera ilimitada», ha avisado.
Pradales ha reafirmado su confianza en un modelo vasco basado en «favorecer la creación de riqueza y oportunidades de empleo; y garantizar la redistribución equitativa a través de unos servicios públicos universales, sostenibles y de la máxima calidad».
«Esta es la base de la competitividad y la sostenibilidad futura de Euskadi: un modelo de colaboración que integre las capacidades públicas y privadas en torno a un proyecto común», ha añadido.
El lehendakari ha dedicado una parte de su intervención a analizar el contexto político internacional. Al igual que viene haciendo en los últimos meses, ha denunciado «los ataques que sufren las democracias liberales» por parte de aquellos que «no creen en la democracia, la justicia social, la convivencia y la dignidad humana».
«HACERSE CON EL MUNDO»
Pradales ha advertido sobre el riesgo que implica el auge de movimientos y mensajes «que defienden el autoritarismo y lo utilizan para tratar de controlarlo todo, para hacerse con el mundo». «No podemos aceptarlo; tenemos que responder hoy, porque puede que mañana sea demasiado tarde», ha afirmado.
En este contexto de «inestabilidad internacional, guerras y crisis», ha reconocido que «mucha gente siente que se tambalean las bases de nuestras vidas y de las sociedades de bienestar». El lehendakari ha explicado que su gobierno «se toma muy en serio esta sensación de pérdida», dado que «la condición imprescindible para mejorar la vida de las personas es la escucha y la empatía, ponerse en sus zapatos».
«TICS PREOCUPANTES» EN EUSKADI
Además, ha indicado que en esta situación es «muy humano» buscar «respuestas rápidas, certezas o algo a lo que agarrarnos», un fenómeno que explotan «los movimientos que azuzan e instrumentalizan el malestar y el miedo de la ciudadanía, y que se valen de los problemas y dificultades, y los engordan a conveniencia».
«Hablo de los movimientos populistas y demagógicos que, en realidad, solo buscan su beneficio propio», ha manifestado, para subrayar a continuación que Euskadi «no es una isla», por lo que también en este territorio se aprecian «trazas y tics muy preocupantes, a izquierda y derecha».
Pradales ha manifestado que esto es algo que «no se puede permitir», dado que «gobernar supone, también, poner coto a las malas artes de la demagogia y el populismo».
Con ese fin, ha reiterado su apuesta por la defensa de la persona y de su dignidad «por encima de todo»; por la libertad «como ideal de responsabilidad y compromiso con los demás»; por la fortaleza comunitaria «para seguir construyendo nuestra identidad compartida»; la justicia social «como argamasa de cohesión y equilibrio»; y por la voluntad de seguir construyendo, desde el diálogo y el acuerdo, «un país y un mundo más avanzado y justo».

