En el universo de Sybilla, la moda nunca terminó en la costura. Cada prenda encontraba su última puntada frente al objetivo de una cámara. Era entonces cuando el tejido, el cuerpo y la luz se encontraban para completar el relato. La fotografía dejaba de ser un mero registro para convertirse en lenguaje propio, en la culminación de un proceso creativo concebido para trascender la pasarela.
Ahora, ese diálogo entre moda e imagen protagoniza La otra mirada, la exposición que reúne por primera vez una amplia selección del archivo fotográfico histórico de las campañas de la diseñadora. La muestra podrá visitarse del 18 de junio al 19 de septiembre en la Galería Plaza del Gato de Madrid, dentro de la programación oficial de PHotoESPAÑA 2026.
Comisariada por la propia Sybilla junto a Agustina Covián, la exposición presenta 64 imágenes realizadas a lo largo de cuatro décadas por algunos de los autores que contribuyeron a construir el imaginario visual de la firma. Entre ellos figuran nombres fundamentales de la fotografía y la dirección artística como Pepe Lamarca, Miguel Oriola, Ouka Leele, Javier Vallhonrat, Juan Gatti, Félix Valiente o Stéphane Sednaoui.
Desde sus inicios, la diseñadora entendió que la identidad de una colección no concluía cuando la prenda abandonaba el taller. La imagen era el último paso de ese recorrido creativo. Por ello, buscó colaboradores con universos propios capaces de establecer una complicidad artística que permitiera explorar nuevas formas de representar el cuerpo, la luz y el espacio.
El recorrido expositivo abarca desde las primeras colecciones de los años ochenta hasta sus trabajos más recientes. Las primeras prendas de Sybilla fueron retratadas por fotógrafos como Pepe Lamarca, Miguel Oriola o Retamar. Sin embargo, fue en 1987 cuando comenzó una de las colaboraciones más influyentes de la moda española, junto a Javier Vallhonrat y Juan Gatti. La sinergia entre los tres dio lugar a algunas de las imágenes más icónicas asociadas a la diseñadora, en una relación creativa que impulsó los límites de la fotografía, la moda y la dirección de arte.
Aunque aquel trío se disolvió en 1990, la colaboración con Gatti continuó con el paso de los años y se enriqueció con la incorporación de otros profesionales como Stéphane Sednaoui. En su etapa más reciente, Félix Valiente ha sido el encargado de traducir visualmente las visiones de la creadora.
Instalada en la Galería Plaza del Gato —espacio fundado por la propia Sybilla en la calle Noviciado de Madrid—, la exposición convierte también el lugar en parte del relato. Las imágenes regresan ahora con nuevos significados y reivindican la fotografía de moda como una práctica artística autónoma. Más que una retrospectiva, La otra mirada funciona como un homenaje a quienes ayudaron a construir una de las identidades visuales más singulares de la creación española.
Como recoge Laura Cerrato en el extracto de El Hilo Invisible, las historias de Sybilla «empiezan a aparecer en forma de imágenes cuando todavía está creando la prenda». El disparo fotográfico se convierte así en el hilo que atraviesa toda su obra, una forma de narrar sin palabras y de concluir, a través de la imagen, aquello que comenzó con una idea convertida en vestido.

