La aerolínea considera que esta medida perjudica la competitividad del sector aéreo europeo al impedir que las compañías puedan promocionar sus tarifas más bajas, que -según Ryanair- son las elegidas por más del 50% de sus clientes al no incluir equipaje adicional.
El consejero delegado de Ryanair, Michael O’Leary, ha calificado las nuevas normas como «otra tontería burocrática» del Parlamento Europeo y del Consejo, y ha asegurado que estas disposiciones «obligan a anunciar falsamente tarifas aéreas más elevadas».
O’Leary ha criticado además que la Unión Europea no haya abordado otras cuestiones estructurales del sector, como la reforma del sistema de comercio de derechos de emisión (ETS) o el funcionamiento del control del tráfico aéreo, al que atribuye la mayoría de los retrasos en Europa.
El directivo ha instado a las instituciones europeas a retirar lo que considera «normativas absurdas» y a centrar sus esfuerzos en medidas que mejoren la competitividad del sector aéreo y reduzcan los costes operativos para las aerolíneas.

