Por su parte, la Federación de Consumidores y Usuarios (CECU) ha denunciado en España a TotalEnergies, Naturgy, Pepe Energy, Yoigo, Audax Renovables y Jazztel ante la Dirección General de Consumo para «alertar» sobre las «prácticas de lavado verde», según ha explicado a través de un comunicado difundido este martes y recogido por Europa Press.
Buscan «hacer un llamamiento a las autoridades» con el objetivo de «exigir» a las compañías que no utilicen «afirmaciones engañosas de marketing ecológico», multar a quienes continúen empleándolas y «solicitar» también que «compensen a los consumidores» por cobrar precios más altos en «contratos de energías verde».
Por último, piden «informar» a los clientes de que las inversiones de las empresas en proyectos de protección al clima no pueden presentarse como una compensación de las emisiones de la empresa ni de sus productos basados en combustibles fósiles.
Las organizaciones de consumidores aseguran haber estudiado el contenido de las páginas webs de estas empresas para energéticas para comprobar si utilizaban «marketing ecológico» que pueden indiciar a «confusión y engaños» del consumidor.
«Los resultados están respaldados por un estudio de la Universidad KU Leuven», explican desde la CECU, en el que cotejan los anuncios con la legislación de consumo de la Unión Europea.
Los casos denunciados recogen «publicidad engañosa» que incluye «afirmaciones medioambientales genéricas y con apariencia de sostenibilidad» asegurar que se trata de una compañía «líder mundial en la transición energética», acompañándolo de «imágenes de árboles, aerogeneradores u otras referencias visuales «verdes»».
También se han registrado afirmaciones «basadas en compensación de carbono»: » las empresas argumentan que las emisiones de gas se compensan invirtiendo en proyectos relacionados con el clima en otros lugares (por ejemplo, en plantaciones forestales), que son científicamente inválidas».
A estos ejemplos se suman los compromisos de «mitigación ambiental», como las emisiones cero, «a pesar de seguir invirtiendo en la extracción y venta de combustibles fósiles»; y las comparaciones «engañosas» al anunciar » el gas como «limpio», «sostenible», adecuado para la «transición»».
«Estas afirmaciones no revelan que el gas natural no solo emite CO2 al quemarse, sino también que su extracción, transporte, distribución y uso puede implicar fugas de metano, un gas de efecto invernadero muy potente, que puede tener un impacto climático similar o mayor que el carbón o el petróleo», afirma la CECU.

