El ‘rally’ bursátil refleja el sólido desempeño de la compañía y la creciente confianza de los inversores en su modelo de negocio, basado en activos regulados que aportan estabilidad en un contexto de elevada volatilidad e incertidumbre en los mercados energéticos internacionales, según fuentes del mercado.
Los analistas destacan que la elevada visibilidad de resultados y la recurrencia de los ingresos han sido claves para el apoyo sostenido de los accionistas.
IMPULSO DEL NEGOCIO DE REDES Y RENOVABLES
El impulso en Bolsa se produce en un escenario de fuerte crecimiento internacional, con especial protagonismo de mercados como Estados Unidos, Reino Unido y la Europa continental.
Iberdrola sigue ejecutando un ambicioso plan inversor centrado en el refuerzo y expansión de las redes eléctricas, infraestructuras consideradas esenciales para la electrificación de la economía, y en el desarrollo selectivo de nueva capacidad renovable, dos pilares que permiten a la compañía sostener un flujo de ingresos recurrentes y predecibles.
DIVIDENDO Y DISCIPLINA FINANCIERA
La eléctrica ha reforzado su atractivo bursátil con una política de dividendo creciente y sostenible, muy valorada por los inversores institucionales y minoristas. La compañía prevé repartir a sus accionistas más de 4.500 millones de euros en dividendos con cargo a los resultados de 2025.
La retribución incluye un dividendo a cuenta de 0,253 euros brutos por acción, ya abonado el pasado mes de enero, y un dividendo complementario de 0,427 euros brutos por título que se distribuirá en julio. En total, la compañía abonará 0,68 euros por acción, a los que se suma un dividendo de involucración de 0,005 euros por acción tras superar el 70% de asistencia a la última junta general de accionistas.
Esta política de remuneración, acompañada de una estricta disciplina financiera, ha permitido a Iberdrola mantener un balance robusto mientras continúa acometiendo inversiones de gran escala en redes y energías limpias.
Con estos fundamentales, Iberdrola consolida su posición como una de las grandes utilities globales y se sitúa a la cabeza del sector en términos de creación de valor para el accionista, según destacan las mismas fuentes.
La compañía confía en seguir aprovechando las oportunidades de inversión asociadas a la descarbonización y a la electrificación de la demanda, apoyándose en su presencia internacional diversificada y en un negocio de redes reguladas que actúa como columna vertebral de su estrategia.

