Tras el encuentro mantenido el 25 de mayo con los agentes sociales, el vicepresidente primero y responsable económico del Gobierno ha mantenido este miércoles reuniones con las patronales y asociaciones de los sectores del transporte, la logística y la distribución.
«El transporte, la logística y la distribución figuran entre los sectores más sensibles a este shock, por su exposición a los costes energéticos y a las tensiones en las cadenas de suministro», han explicado desde el Departamento que dirige Cuerpo.
En las dos próximas semanas, el vicepresidente primero se reunirá también con el sector energético, acompañado por la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico; con el sector agroalimentario, junto al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación; y con el sector industrial, junto al ministro de Industria.
Según el Ejecutivo, el objetivo de estas reuniones es doble: evaluar cómo están funcionando las medidas y valorar la evolución del impacto y efectos de la guerra, que se está monitorizando «minuto a minuto».
El Gobierno ha defendido que el Plan de Respuesta, en vigor desde el 20 de marzo, está cumpliendo su objetivo de amortiguar el impacto del shock externo sobre la inflación y el poder adquisitivo. En concreto, se calcula que el Plan está teniendo un efecto cercano a un punto porcentual de moderación sobre la tasa interanual de inflación general, y se está notando especialmente en los carburantes.

