Forbes Summit

Las conclusiones del Forbes Ceuta AI & Tech Summit 2026: «Hemos pasado de un mundo lineal a uno hiperexponencial»

La segunda edición del Forbes Ceuta Tech Summit reúne a líderes institucionales, empresarios y expertos para debatir cómo la ciudad puede convertirse en uno de los principales polos tecnológicos y económicos entre Europa y África

Alberto Gaitán Rodríguez, consejero de Presidencia y Gobernación de la Ciudad Autónoma de Ceuta; Jorge Cruces, empresario; Juan Vivas, presidente de la ciudad autónoma de Ceuta; Ignacio Quintana, CEO de Forbes España; Karim Bulaix, presidente de la Cámara Oficial de Comercio, Industria, Servicios y Navegación de Ceuta; Joaquín Mollinedo, secretario general de la Cámara de Comercio de Ceuta y Nicola Cecchi, consejero de Turismo. (Foto: Dani Merino)

Hay territorios que viven de su historia y otros que intentan construir su futuro. Ceuta quiere pertenecer al segundo grupo.

La ciudad autónoma celebró este martes la segunda edición del Forbes Ceuta Tech Summit, un encuentro impulsado junto a la Cámara de Comercio de Ceuta y que reunió en el Palacio de la Asamblea a representantes institucionales, empresarios, expertos en tecnología y líderes del ámbito económico para debatir sobre el papel que puede desempeñar Ceuta en una economía cada vez más marcada por la inteligencia artificial, la digitalización, las infraestructuras críticas y la geopolítica. Ignacio Quintana, CEO de SpainMedia, ha sido el encargado de dar la bienvenida al encuentro.

Bajo el lema «El Estrecho del futuro», la jornada sirvió para proyectar una imagen de una ciudad que aspira a ir más allá de su condición de enclave estratégico entre Europa y África para convertirse en un laboratorio de innovación capaz de atraer talento, inversión y nuevas industrias.

Una ciudad que busca reinventarse

La apertura institucional corrió a cargo del presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas, quien defendió que Ceuta atraviesa uno de los momentos más importantes de su historia reciente.

«Ceuta vive una etapa decisiva. Estamos sentando las bases de un nuevo modelo económico más diversificado, más innovador, más sostenible y con una clara vocación de futuro», afirmó.

Vivas destacó la combinación de ventajas competitivas que ofrece la ciudad, desde un marco fiscal singular reconocido por la Unión Europea hasta las inversiones previstas en conectividad y energía. Entre ellas sobresale la conexión eléctrica submarina con la Península, una infraestructura de más de 330 millones de euros que permitirá poner fin a la condición de isla energética de la ciudad.

El presidente quiso además lanzar un mensaje de confianza sobre el futuro de la ciudad: «Ceuta no solo tiene presente. Tiene, sobre todo, un extraordinario futuro por delante”.

La revolución de la inteligencia artificial

Uno de los momentos más esperados de la jornada llegó con la intervención de Javier Rodríguez Zapatero, una de las figuras más reconocidas del ecosistema tecnológico español.

El exdirector general de Google España y actual presidente de ISDI, dibujó un escenario de cambio sin precedentes impulsado por la inteligencia artificial y las tecnologías exponenciales.

«Estamos viviendo uno de los mayores cambios de la humanidad. Hemos pasado de un mundo lineal a un mundo hiperexponencial«, señaló.

Rodríguez Zapatero defendió una visión optimista de la tecnología, aunque advirtió de que el verdadero desafío no será técnico, sino humano.

«El reto ya no es únicamente tecnológico. Debemos preguntarnos cómo vamos a gobernar estas capacidades y cuál será el papel del ser humano en un entorno donde muchas tareas podrán automatizarse. ”Durante su intervención apuntó también a la siguiente gran frontera de la inteligencia artificial: la innovación.

«Las empresas ya se preguntan cómo incorporar agentes de IA a sus procesos. El siguiente paso será una inteligencia artificial capaz de participar en los procesos de innovación. Pero hay algo que seguirá siendo exclusivamente humano: la pasión y el propósito”.

Geopolítica, comercio y tecnología en el corazón del Estrecho

Si hubo una idea compartida durante la mesa dedicada al futuro del Estrecho de Gibraltar fue que la región afronta una oportunidad histórica para reforzar su relevancia económica y estratégica. Sin embargo, para aprovecharla será necesario combinar infraestructuras, tecnología, visión institucional y cooperación.

Rafael Martínez Peñalver, consejero de Fomento de la Ciudad Autónoma de Ceuta, defendió la necesidad de construir una estrategia común para todo el territorio y recordó que el puerto sigue siendo una de las principales infraestructuras críticas de la ciudad. Más allá de su función logística, destacó su impacto sobre la economía, la movilidad y el desarrollo urbano. También apuntó a futuros proyectos de conectividad que podrían reforzar la posición de Ceuta, entre ellos la posibilidad de desarrollar infraestructuras aeroportuarias que amplíen las conexiones con otros mercados.

La dimensión internacional del debate estuvo marcada por la intervención del exministro de Asuntos Exteriores José Manuel García-Margallo, quien describió el contexto actual como «probablemente el momento geopolítico más complejo» que ha conocido. Durante su análisis alertó sobre el nuevo reparto de poder global y defendió que Europa debe prestar mucha más atención al continente africano. «África va a tener una importancia enorme durante las próximas décadas», afirmó, advirtiendo además que el espacio que Europa está dejando libre está siendo ocupado por otras potencias como China o Rusia.

Desde la perspectiva económica y logística, Juan Manuel Doncel, presidente de la Autoridad Portuaria de Ceuta, recordó que el puerto es uno de los grandes activos estratégicos de la ciudad y defendió la necesidad de aprovechar ventajas como la fiscalidad y la ubicación geográfica para atraer inversión y nuevas líneas de negocio. En una línea similar, Luis Núñez Vera, jefe de Estrategia y Proyectos Europeos de la Autoridad Portuaria de Algeciras, señaló que la eficiencia de los grandes hubs logísticos dependerá cada vez más de la innovación, la sostenibilidad y la gestión del dato. A su juicio, los puertos del Estrecho deben verse como aliados más que como competidores, especialmente en un contexto en el que la seguridad y la resiliencia de las cadenas de suministro adquieren una importancia creciente.

La tecnología también estuvo presente en el debate a través de Ramón Zubiaga, CEO de Grupo Consulmar, quien recordó que en el transporte marítimo global la fiabilidad es un factor tan importante como los costes. Zubiaga puso el foco en los cables submarinos que atraviesan el Estrecho, infraestructuras fundamentales para las telecomunicaciones y el suministro energético. «El tiempo en el mar es dinero», señaló, defendiendo la necesidad de incorporar tecnologías avanzadas para monitorizar y proteger estos activos frente a amenazas y accidentes.

Ceuta mira a 2030: tecnología, datos y talento para construir una nueva economía

La segunda gran conversación de la jornada giró en torno a una pregunta concreta: cómo convertir a Ceuta en uno de los principales polos tecnológicos del sur de Europa durante la próxima década.

Joaquín Mollinedo, secretario general de la Cámara de Comercio de Ceuta, defendió que la transformación económica de la ciudad debe apoyarse en nuevos sectores capaces de complementar actividades ya consolidadas como el juego online. Entre las prioridades destacó la democratización de la inteligencia artificial generativa para acercarla a pymes y startups. El objetivo, explicó, es convertir a Ceuta en un foco de atracción para empresas tecnológicas y proyectos vinculados a la IA.

La consejera de Hacienda, Economía, Administración Pública y Empleo, Kissy Chandiramani, recordó que la ciudad cuenta con uno de los regímenes fiscales más competitivos de Europa, aunque insistió en que la propuesta de valor va mucho más allá de los incentivos. Según explicó, muchos empresarios descubren al llegar una ciudad abierta, cosmopolita, segura y con una elevada calidad de vida. Chandiramani reconoció que la construcción de un hub tecnológico no se producirá de la noche a la mañana, pero aseguró que Ceuta ya ha iniciado ese camino.

Las infraestructuras digitales ocuparon una parte importante del debate. Jesús Langa Segura, Regional Sales Manager de Templus, defendió que los centros de datos son una pieza esencial para cualquier estrategia de desarrollo tecnológico. Aunque los calificó como una infraestructura «invisible», recordó que sobre ellos se sustenta gran parte de la economía digital. En su opinión, Ceuta puede convertirse en un polo de atracción para proyectos relacionados con la inteligencia artificial gracias a las inversiones previstas en energía y conectividad.

Desde Dell Technologies, Juan Gálvez insistió en que la infraestructura es el elemento que permite transformar las ambiciones en proyectos reales. El directivo defendió que la ciudad debe explotar precisamente aquello que la hace diferente: su singularidad geográfica y la posibilidad de diseñar un modelo tecnológico desde cero, evitando errores que otros territorios ya han cometido.

La conversación se completó con la visión de Gorka Jiménez, CEO de VAR Group Iberia, quien puso el foco en la ciberseguridad y el talento. A su juicio, las compañías buscan cada vez más infraestructuras seguras, resilientes y preparadas para operar en entornos digitales complejos. Sin embargo, advirtió de que el verdadero desafío será atraer y retener profesionales cualificados. «Esto va de personas», resumió, recordando que la inteligencia artificial puede crear oportunidades extraordinarias, pero serán las personas quienes determinen su impacto real.

Pese a abordar perspectivas diferentes, todos los participantes coincidieron en una misma conclusión: Ceuta dispone hoy de una combinación difícil de encontrar en otros territorios, formada por fiscalidad competitiva, ubicación estratégica, conectividad, calidad de vida y una clara apuesta institucional por la innovación. El reto será convertir esos activos en un ecosistema capaz de atraer empresas, generar empleo cualificado y consolidar un nuevo modelo económico para la próxima década.

Mundial 2030: una oportunidad para impulsar la proyección internacional de Ceuta

El Mundial de Fútbol de 2030 centró uno de los debates más orientados al futuro de la jornada. Los participantes coincidieron en que la cita deportiva representa una oportunidad única para reforzar la visibilidad internacional de Ceuta, atraer visitantes y acelerar proyectos vinculados al turismo y la movilidad.

Moderado por Clemente Corona, subdirector de Forbes Travel, Nicola Cecchi, consejero de Turismo, Comercio, Empleo y Deporte de la Ciudad Autónoma de Ceuta, defendió la necesidad de seguir posicionando la ciudad como un destino diferencial, capaz de atraer visitantes de la Península gracias a su riqueza cultural, gastronómica y patrimonial. Además, destacó el impacto que el turismo deportivo puede tener sobre el conjunto de la economía local.

Por su parte, Ricardo Mar Ruipérez, secretario general de Paradores, subrayó que el verdadero éxito del Mundial dependerá del legado que deje una vez finalizado. En su opinión, la prioridad debe ser aprovechar el evento para generar actividad económica sostenible, desestacionalizar la demanda turística y consolidar empleo a largo plazo.

La movilidad también ocupó un lugar destacado en la conversación. Pepe Guzmán, jefe de Ventas de Andalucía y Norte de África de Baleària, puso en valor la posición estratégica de Ceuta y la importancia de seguir mejorando las conexiones para facilitar el flujo de visitantes y reforzar el papel de la ciudad dentro del ecosistema que se generará alrededor del Mundial.

Talento, emprendimiento y el nuevo mapa del trabajo

La atracción de talento fue uno de los grandes temas de la jornada, un panel moderado por Esther Molina, periodista especializada en innovación y tecnología. En un contexto donde la tecnología ha eliminado muchas de las barreras geográficas para trabajar, los participantes coincidieron en que el reto para Ceuta no pasa únicamente por atraer profesionales, sino por construir un ecosistema capaz de retenerlos y generar oportunidades de crecimiento.

David García Núñez, director de Comunicación de FCC, destacó la importancia de contar con infraestructuras, conectividad y un relato de ciudad atractivo para captar nuevos residentes. Además, señaló que los perfiles más demandados en los próximos años no serán únicamente universitarios, sino también profesionales técnicos especializados. En una línea similar, Francisco Gil, director provincial del SEPE, defendió la necesidad de adaptar la formación a los sectores emergentes y reforzar la colaboración entre administraciones y empresas para responder a las nuevas demandas del mercado laboral.

La inteligencia artificial estuvo muy presente en la conversación. Gonzalo Torres, General Manager Iberia de Wonderful, explicó que el acceso a la tecnología ya no constituye una ventaja competitiva por sí mismo y que las empresas buscan cada vez más profesionales capaces de desplegar e integrar soluciones de IA en las organizaciones. A su juicio, Ceuta tiene una gran oportunidad si consigue especializarse en áreas concretas y construir una propuesta de valor diferenciada.

Por su parte, Germán Torrado, fundador de VESS Venture Studio, defendió la importancia de impulsar el talento local y dotarlo de las herramientas necesarias para crecer. Según afirmó, el objetivo no debe ser atraer únicamente perfiles excepcionales, sino crear las condiciones para que emprendedores y profesionales desarrollen su potencial desde la propia ciudad. Juan Díez García, CEO de Torbellino Tech, aportó una reflexión sobre la velocidad del cambio tecnológico, recordando que la evolución de la inteligencia artificial está generando un entorno de incertidumbre permanente que obliga a empresas y profesionales a adaptarse de forma continua.

Humanismo tecnológico para construir el futuro

La jornada concluyó con una reflexión sobre uno de los grandes desafíos de la era de la inteligencia artificial: preservar aquello que hace único al ser humano. José María Lassalle, director del Foro de Humanismo Tecnológico de ESADE, defendió que el futuro no dependerá únicamente de la capacidad para desarrollar tecnología, sino también de reforzar el pensamiento crítico, la creatividad y la conciencia individual.

Durante su intervención advirtió de que la inteligencia artificial está llamada a transformar profundamente la relación de las personas con el trabajo y el conocimiento, llegando incluso a cuestionar la autoría de muchas actividades. Ante este escenario, subrayó la importancia de preservar la autenticidad y el valor diferencial de las personas. Según explicó, mientras la IA opera sobre datos y patrones, serán elementos como la conciencia, el pensamiento simbólico, la trascendencia y la capacidad de dotar de significado a las ideas los que marcarán la diferencia competitiva en el futuro.

Para Lassalle, el verdadero reto no será tecnológico, sino humano: construir una relación equilibrada con la inteligencia artificial que permita aprovechar su potencial sin renunciar a aquello que define nuestra condición como personas.

La clausura corrió a cargo del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, quien destacó que la posición estratégica de la ciudad ya no se mide únicamente por su ubicación geográfica. «Hoy hemos demostrado que la relevancia de un territorio también se mide en conectividad, digitalización y capacidad para generar oportunidades», señaló, recordando además el respaldo del Gobierno de España a las inversiones e iniciativas que están impulsando la transformación de la ciudad.

El cierre definitivo llegó de la mano de Karim Bulaix, presidente de la Cámara de Comercio de Ceuta, quien agradeció la participación de instituciones, empresas y asistentes antes de poner en perspectiva la evolución que ha vivido la ciudad durante los últimos años. Según recordó, hace no tanto tiempo muchas de las cuestiones abordadas durante la jornada eran simplemente aspiraciones. «Hablábamos de lo que Ceuta podría llegar a ser. Eran buenas ideas, pero las ideas por sí solas no transforman los territorios», afirmó.

A su juicio, la principal diferencia es que hoy muchas de esas ideas ya se han convertido en proyectos concretos. Nuevas infraestructuras, inversiones en conectividad, iniciativas vinculadas a la inteligencia artificial y una estrategia compartida entre administraciones y sector privado forman parte ya de una realidad tangible. «Este Summit es diferente porque podemos hablar menos de expectativas y más de resultados», concluyó.

Y quizás esa fue la principal conclusión de la jornada. Ceuta sigue mirando al futuro, pero ya no lo hace desde la incertidumbre de quien imagina posibilidades, sino desde la convicción de quien ha comenzado a construirlas.