Los precios de la energía se incrementaron en un 3,9% en el mes de mayo, algo por encima del 3,8% anotado en abril y tras el aumento del 10,9% en marzo, coincidiendo con el comienzo de la ofensiva contra Irán. La inflación de los productos energéticos supuso más del 60% del aumento mensual de dato global.
En esta línea, la tasa de inflación subyacente, que descuenta el impacto de la volatilidad de la energía y de los alimentos, subió en mayo al 2,9% anual, ligeramente por encima del 2,8% registrado en abril.
En términos mensuales, la vivienda también aumentó sus precios en un 0,3% y el índice de los alimentos aumentó un 0,2% durante el mes, con los precios de alimentos en el hogar creciendo un 0,1% y los alimentos fuera del hogar aumentó un 0,3%.

