En concreto, a esta propuesta nacional se sumará una destacada presencia de vinos y espumosos de elaboradores internacionales con el objetivo de ampliar el alcance del festival y fomentar el diálogo entre el vino español y otras tradiciones vitivinícolas, según informa la organización.
Tras dos primeras ediciones centradas en definir su identidad y consolidar una comunidad de asistentes, el evento da un salto cualitativo en ubicación, contenido y proyección. En este sentido, la elección del Hotel Real Colegiata de San Isidoro busca vincular el vino con el patrimonio histórico de la ciudad y reforzar el papel de León como sede de citas de alcance nacional.
La edición de 2026 contará con proyectos consolidados, pequeñas bodegas familiares y elaboradores emergentes, con el objetivo de ofrecer una selección plural que permita a los asistentes descubrir vinos con identidad y dialogar directamente con sus creadores.
«El Gallo Wine Fest no quiere ser una feria más. Quiere ser un lugar donde se cuentan historias: historias de viñas, de familias, de paisajes, de pueblos y de personas que elaboran vino desde la verdad de su origen», han señalado desde la organización.
Uno de los elementos diferenciales será el contacto directo entre productores y público, que podrán catar los vinos y conversar con bodegueros y enólogos en un entorno cercano. Asimismo, el programa incluirá tres catas magistrales de aforo reducido, entre ellas ‘Er Guerrita, punto de encuentro’, dirigida por Armando Guerra, y ‘Vanguardia mediterránea’, a cargo del sumiller Bernat Voraviu.
La cita se enmarca en una provincia con identidad vitivinícola propia, representada por las denominaciones de origen Bierzo y León, lo que sitúa al territorio en un lugar destacado dentro del mapa del vino nacional.
El festival incluirá también el ‘Porrón Masters’, Campeonato Nacional de Bebedores a Porrón, una propuesta de carácter lúdico que busca recuperar una tradición vinculada al consumo compartido del vino.
Con esta tercera edición, El Gallo Wine Fest consolida su crecimiento y aspira a afianzarse como una cita singular dentro del calendario vinícola español, con el objetivo de situar también a León como punto de encuentro del sector a nivel nacional.

