Esta modernización se produce tras el reciente estreno de la Terminal 3 del aeródromo alemán y el aumento de capacidad asociado a ella, tal y como ha detallado el grupo Fraport en un comunicado.
Por tanto, todas las aerolíneas que operaban en la Terminal 2 ya se han trasladado a la nueva en varias fases. No obstante, parte de la infraestructura importante, como las plataformas de estacionamiento o el sistema de cintas transportadoras de equipaje, seguirá funcionando.
En concreto, las obras contemplan la renovación integral de los sistemas técnicos y de seguridad esenciales del edificio, incluyendo los sistemas de alarma contra incendios y extracción de humos, los sistemas energéticos, la calefacción, ventilación y aire acondicionado y la automatización.
Paralelamente, se renovarán y actualizarán partes importantes de la infraestructura existente, como los sistemas de transporte vertical, así como los baños y las oficinas.
Fraport aprovechará, además, para reestructurar y adaptar los procesos funcionales de la terminal, lo que incluye la optimización de los procesos de seguridad mediante la centralización de los puntos de control de pasajeros, la canalización del flujo de pasajeros para una mayor eficiencia y una utilización más flexible de las zonas comerciales para los distintos flujos de tráfico.
«Tras la modernización de la Terminal 2, esta se convertirá en un componente clave de nuestro futuro sistema de conexiones, con procesos de vanguardia, mayor flexibilidad y una experiencia de viaje significativamente mejorada para nuestros pasajeros», ha valorado el director técnico de Fraport, Pierre Dominique Prümm.

