Vistas únicas al atardecer, gastronomía y una piscina icónica es la propuesta de la terraza del Hotel Emperador, que celebra en plena forma su décimo aniversario. Ubicado en la décima planta, su sofisticado ‘Sky Bar’ se consolida como el mirador definitivo para contemplar espectaculares vistas de 360º de la capital y disfrutar de los atardeceres más codiciados de la ciudad. Su propuesta gastronómica rinde tributo a la alta cocina a través de una cuidada selección de tapas creativas y menús especiales elaborados con ingredientes frescos de máxima calidad, mientras que, al caer la noche, el ambiente se transforma en el escenario perfecto para deleitarse con una carta de coctelería premium y de autor, cuyas innovadoras creaciones líquidas se inspiran sutilmente en el cine, la música y el vibrante arte madrileño.
Pero más allá de su oferta gastronómica, este ‘rooftop’ presume de albergar un espectacular ‘Beach Club’, abierto de mayo a septiembre. El espacio invita a evadirse del calor madrileño en su imponente piscina panorámica, rodeada de un sofisticado solárium, camas balinesas y una sugerente zona ‘chill-out’. Además, para coronar la temporada, la terraza recupera este verano su emblemático ciclo de cine al aire libre, rindiendo homenaje en esta edición a la filmografía de Pedro Almodóvar.
Los que busquen una escapada de lujo, pero sin salir de la capital, una propuesta es el ‘One Blessed Day’ en Picos Pardos Sky Lounge del Bless Hotel Madrid, que lanza esta sofisticada propuesta gastro-experiencial para desconectar del bullicio urbano entre camas balinesas, chapuzones en su espectacular piscina de las alturas y el descorche de una botella de Champagne Ruinart Brut. Con opciones de pase de día completo o medio día, el plan se corona con una propuesta culinaria premium -que incluye delicias como ostras Gold Beach o jamón ibérico Cinco Jotas- y la posibilidad de elevar la jornada con upgrades de alta gama como Caviar Oscietra o Dom Pérignon. Sin duda, el escenario cosmopolita perfecto para alargar la sobremesa y saborear el verdadero lujo veraniego con el ‘skyline’ de Madrid como telón de fondo.
Mientras que los que mariden coctelería de autor, gastronomía con sello Michelin y atardeceres infinitos, deben acercarse este verano a La Terraza del Urban. El diseño, el arte y el lujo más vanguardista se dan cita en las alturas de este ‘rooftop’, donde degustar del picoteo firmado por los chefs de Cebo, Javier Sanz y Juan Sahuquillo, con propuestas como su icónica croqueta de jamón Joselito y leche de oveja, el buñuelo de queso Idiazábal con membrillo, el mini hotdog de pulpo a feira y kimchee casero o el croissant de tartar de atún rojo con huevo en dos cocciones. Y todo acompañado con una cuidada carta de cócteles, con o sin alcohol, como el Pisco Sour, el Paper Plane -con Maker’s Mark, Aperol, Amaro Santoni y lima o el Zombie o clásicos como Moscow Mule o Porn Star Martini. Un oasis urbano diseñado para vivir el Madrid más auténtico y saborear la llegada del calor con una propuesta líquida de primer nivel.
Glamour setentero y Dolce Vita en las alturas es lo que propone una de las novedades de este verano, la terraza panorámica de Florentine, ubicada en la séptima planta de WOW Concept en la calle Serrano. Esta trattoria urbana de Urban Italian Group traslada al cielo de Madrid el espíritu vibrante, elegante y hedonista de la Italia de los años 70. Entre toldos a rayas, una iluminación tenue de lo más sugerente y espectaculares vistas panorámicas a los tejados de la Milla de Oro y el espacio, se postula como un destino donde disfrutar desde un sofisticado aperitivo al atardecer hasta cenas que se alargan con las primeras copas de la noche.
Mientras que Hard Rock Hotel Madrid reabre RT60 Rooftop Bar, su icónica terraza en la octava planta, que se convierte en un auténtico refugio urbano donde el ritmo de la ciudad se transforma al caer la tarde. Con vistas panorámicas sobre Madrid, se convierte en uno de los ‘hotspots’ imprescindibles para disfrutar del atardecer, mientras se degusta platos, pensados para compartir, como sus ceviches y tacos, y se disfruta de su coctelería de autor con cócteles como el Spiced Paloma, el Matcha Colada o el Violet Tonic y propuestas más indulgentes como el Espresso per Favore o el original Cheerscake.
Y a pie de calle, los que buscan un espacio tranquilo y rodeado de naturaleza, Tragaluz Madrid sugiere disfrutar de una velada en su jardín interior iluminado y su ambiente cálido y relajado. Un año después de su apertura, su terraza sigue siendo uno de los grandes reclamos para quienes buscan cenas tranquilas, encuentros entre amigos o largas sobremesas en un entorno elegante y lleno de vegetación, donde degustar su cocina mediterránea con inspiración italiana combina novedades y clásicos reconocibles. Además, el restaurante cuenta con un bar interior pensado para tomar un cóctel antes o después de cenar y prolongar la noche.
Otro jardín urbano dentro de la ciudad es la terraza de Almara, la propuesta gastronómica de raíz mediterránea firmada por el chef Aitor Mena, donde el producto y el sabor marcan el ritmo de la experiencia. Un escondido jardín donde degustar su propuesta centrada en el producto, donde en verano ganan protagonismo productos de temporada como la gamba blanca, el atún rojo o el espárrago de Navarra, junto a platos ya reconocibles de la casa como la gilda XXL, la ensaladilla con ventresca, el puerro a la brasa con mojama, los canelones de txangurro o la lubina a la parrilla, entre otros. Todo acompañado de una bodega pensada para disfrutar por copas y alargar la comida o la cena sin prisa.
Para quienes buscan un refugio donde el tiempo se detenga, El Jardín del InterContinental Madrid propone su bucólica terraza de verano, consolidándose como uno de los grandes templos de la alta gastronomía experiencial en el Paseo de la Castellana. Este oasis, rodeado de abundante vegetación y el relajante murmullo de sus fuentes, estrena una propuesta culinaria con la firma del chef Miguel de la Fuente. Su carta fusiona el producto de temporada con la sofisticación internacional, tentando al paladar con bocados como el tiradito de vieiras con aguachile o las croquetas de berenjena ahumada. Diseñado para estirar el día sin prisa, el espacio se convierte en el epicentro del ‘afterwork’ madrileño de miércoles a sábado con sus sesiones de DJ en vivo y una coctelería que rinde homenaje a clásicos como el Moscow Mule. Además, en alianza con Bacardi, los viernes se tiñen de sofisticación italiana con tardes dedicadas al Martini Spritz.
Y para los paladares más sibaritas, nada mejor que la renovada terraza de Cinco Jotas. Este sofisticado espacio, que cuenta con zona climatizada para desafiar las altas temperaturas estivales, traslada el alma de Jabugo al asfalto madrileño con un enfoque relajado y contemporáneo. Pensada para disfrutar sin prisa del aperitivo, la comida o un picoteo al atardecer, su propuesta gastronómica rinde tributo a su legendario jamón de bellota 100% ibérico, cortado al momento en su exclusivo corner de embutidos, pero para el verano, además de sus clásicos, figuran bocados frescos y ligeros ideales para compartir, como la ensalada de tomate con burrata y jamón o el innovador panipuri ibérico y todo armonizado con una selecta bodega de vinos de la firma.

