Cuando se trata de generar un impacto positivo, pocos han trabajado tanto, superado tantos obstáculos, brindado tanta ayuda tras los huracanes o se han preocupado tanto por los habitantes de las Bahamas como Carl Allen. Sin embargo, su compromiso con esta causa no suele ser lo primero que viene a la mente, simplemente porque también es un apasionado de la pesca deportiva y un cazador de tesoros que ha recuperado suficientes artefactos de gran valor histórico del famoso naufragio de la Maravillas —hundido en el banco de las Bahamas— como para llenar el museo que ha construido en Freeport, incluyendo un collar de oro macizo de más de un kilo de peso, lingotes de plata de más de treinta kilos e innumerables esmeraldas y miles de monedas.

Y, por si fuera poco, también es propietario de un destino de pesca de clase mundial en las Bahamas: Walker’s Cay, en el norte de Ábaco. Cuando compró Walker’s Cay en 2018, la propiedad llevaba décadas abandonada, y su equipo apenas comenzaba el proceso de reconstrucción cuando el devastador huracán Dorian, de categoría 5, azotó la zona en 2019.
«He venido a Walker’s desde que era niño, y todavía me asombra haber terminado siendo yo quien le está devolviendo la vida», afirma con una sonrisa cálida y humilde. «Sabía que recuperar Walker’s iba a ser magnífico para la pesca. Pero tras la devastación del huracán Dorian y, posteriormente, de la Covid-19, nuestro compromiso de reconstruir —y de ayudar a la población local— se volvió aún más importante».
Los esfuerzos de Allen por rejuvenecer la isla comenzaron con la construcción de una marina de clase mundial que atrajera de regreso a los pescadores a Walker’s. El primer gran acontecimiento para reabrir Walker’s al mundo fue el torneo inaugural Walker’s Cay Invitational Blue Marlin en 2021, pero aquello fue solo el principio.

En aquel entonces, la legendaria reputación de Walker’s Cay entre la comunidad pesquera —así como la promesa de Allen de entregar un millón de dólares al primer pescador que lograra capturar un marlín azul de más de mil libras de peso durante el Invitational— atrajo a algunos de los mejores pescadores de competición del mundo.
Desde entonces, la reputación de Walker’s Cay como uno de los mejores destinos de pesca —con la mejor marina— de las Bahamas no ha dejado de crecer, al igual que el número de torneos de pesca que allí se celebran. Este año, la temporada arrancó a principios de marzo con el Walker’s Cay Wahoo Classic, y continuó en abril con el IGFA Walker’s Cay Shootout. Posteriormente, a finales de mayo, llegó el turno del SFC Walker’s Cay Blue Marlin Open —en el que se alzó con la victoria el jugador de la NBA Ben Simmons— y, por último, la cita más importante de todas: el Walker’s Cay Invitational, que contó con una bolsa total de premios de 1.256.000 dólares.
He oído decir a muchos pescadores que el Invitational es su torneo favorito de la temporada, y tengo la certeza de que los ganadores absolutos de este año a bordo del Team Kickin Tires opinan lo mismo. El propietario del equipo, Phillip Weiker —quien ha competido en todas las ediciones del Invitational desde 2021—, y su tripulación, liderada por el capitán Jimmy Sullivan, se alzaron con la victoria absoluta y se llevaron a casa 283.500 dólares en premios.
Y como nadie logró registrar una captura en la categoría del «marlín más grande», la bolsa de premios acumulada solo para esa modalidad superará los 500.000 dólares el año que viene.
Habrá que seguirle la pista de cerca.

