En concreto, la compañía aérea debutará con vuelos diarios entre Riad (Arabia Saudí) y el aeropuerto londinense de Heathrow a partir del próximo 1 de julio.
Esta ruta fortalece «un corredor económico clave», que satisface la creciente demanda turística en ambas direcciones, fomentando el intercambio cultural y proporcionando una conectividad «esencial» para los viajeros, en palabras de la firma aérea estatal .
«No solo estamos construyendo una aerolínea, sino que estamos abriendo una nueva puerta de entrada al mundo desde el corazón del Reino. Estamos totalmente preparados y entusiasmados por dar la bienvenida al mundo a Riad», ha destacado su CEO, Tony Douglas, subrayando el «momento histórico» que significa el recibimiento de los dos aviones.
Riyadh Air planea operar vuelos a más de 100 destinos para 2030, desplegando inicialmente vuelos con aviones 787 a ciudades como Londres, El Cairo y Yeda, enmarcado en la estrategia de Arabia Saudí, ue aspira a atraer a 150 millones de visitantes y atender a 330 millones de pasajeros anualmente para ese año.
Para responder a este crecimiento, la aerolínea dispone de acuerdos en aviones por un total de 182 unidades, entre aeronaves Airbus y Boeing.

