Entre las principales ofertas de la campaña está la bonificación de la tarifa de TPV durante 12 meses para nuevos comercios y autónomos, condicionada a un nivel mínimo de facturación de 2.000 euros mensuales.
Además, la campaña incluye incentivos vinculados a la domiciliación de la cuota de autónomos y otros pagos recurrentes, que se pueden percibir como un ingreso económico directo, mediante descuentos en Facilitea o convertirse en ventajas adicionales, como la gratuidad de servicios asociados al TPV.
La campaña se basa en el programa Día a Día del banco, que permite a los autónomos gestionar su actividad «con una operativa ágil y sin fricciones», incluyendo cuentas sin comisiones, transferencias inmediatas, tarjetas y acceso a servicios digitales avanzados.
La voluntad de CaixaBank es posicionarse «como entidad de referencia para el tejido productivo», y la entidad ha recordado que trabaja con más de 1,5 millones de autónomos, el 43% de los que hay en España.

