Empresas

Estas son las 10 peores operaciones bursátiles de Donald Trump en 2026

Se trata de un grupo heterogéneo que incluye desde compañías de software rezagadas en la carrera de la inteligencia artificial hasta un gigante de la tecnología médica.

No todas las acciones elegidas por el presidente han resultado ser una apuesta ganadora. Foto: AP Photo/Alex Brandon.

Donald Trump ha realizado innumerables apuestas fallidas a lo largo de los años: casinos, aerolíneas, hoteles e incluso una desafortunada “universidad” figuran entre las más conocidas. Gracias a una serie de declaraciones financieras recientes, ahora sabemos que su cartera bursátil también cuenta con su propio catálogo de inversiones sorprendentes.

El 2 de febrero, por ejemplo, Trump invirtió entre 1 y 5 millones de dólares en acciones de Kura Sushi USA, una cadena de restaurantes de sushi con cinta transportadora que cuenta con 91 establecimientos en 23 estados de Estados Unidos. Se trata de una apuesta de siete cifras por el pescado crudo realizada por alguien cuya filosofía gastronómica más constante ha sido, durante años, la de preferir comidas fritas servidas por la ventanilla de un autoservicio y acompañadas de una Diet Coke.

Quizá Trump debería limitarse a invertir en lo que conoce. Desde entonces, las acciones de Kura han caído un 18%, convirtiendo a KRUS en una de las peores inversiones bursátiles del presidente en 2026. (Un portavoz de Kura señaló que la compañía no comenta las decisiones de inversión de accionistas concretos).

La semana pasada, Forbes analizó 240 de las operaciones más importantes realizadas por Trump, reveladas en una serie de documentos que mostraban más de 4.000 transacciones durante los tres primeros meses del año: una media de 44 al día y casi tres veces más que todas las realizadas a lo largo de 2025. Y, a diferencia de presidentes anteriores, que generalmente optaban por inversiones diseñadas para evitar conflictos de interés, Trump participa activamente en los mercados bursátiles, comprando y vendiendo acciones de decenas de empresas. Sus mayores éxitos han estado ligados a compañías tecnológicas que se han beneficiado enormemente del auge de la inteligencia artificial, un sector cuyo desarrollo ha impulsado con fuerza desde el Gobierno federal.

Pero la inteligencia artificial da y la inteligencia artificial también quita. Algunas de las acciones con peor rendimiento dentro de la cartera del presidente han sido castigadas precisamente por la preocupación que genera el avance de la IA. Es el caso de las empresas de software Workday y Adobe. Trump invirtió entre 1 y 5 millones de dólares en cada una de ellas el 10 de febrero. Ambas compañías afrontan dudas sobre el futuro de sus productos principales —software de recursos humanos en el caso de Workday y herramientas de diseño en el de Adobe— ante la posibilidad de que sean desplazados por nuevas soluciones basadas en inteligencia artificial generativa. Desde entonces, las acciones de Adobe han caído un 10%, mientras que las de Workday han retrocedido casi el doble. Si Trump hubiera invertido el punto medio del rango declarado, unos 3 millones de dólares en cada compañía, habría perdido aproximadamente 900.000 dólares en conjunto.

No todas las empresas de esta lista han sufrido por culpa de las últimas innovaciones de Silicon Valley. La mayor pérdida corresponde a Fidelity National Information Services, un gigante de la tecnología financiera cuya cotización sigue una tendencia mayoritariamente bajista desde que alcanzó su máximo en 2021. Suponiendo que Trump adquiriera acciones por el valor medio del rango declarado en su mayor compra de enero, las pérdidas superarían ya el millón de dólares.

O pensemos en Boeing, el gigante aeronáutico y de defensa que sufrió un revés bursátil después de que Trump ordenara los bombardeos sobre Irán y que desde entonces solo ha logrado una recuperación parcial. Durante su viaje a Pekín en mayo, el presidente consiguió que China se comprometiera a comprar 200 aviones, aunque la cifra estuvo muy por debajo de lo que esperaban los inversores. Aun así, el consejero delegado de Boeing, Kelly Ortberg, que acompañó a Trump en el viaje a través del Pacífico, aseguró el miércoles que ya se están negociando nuevos pedidos por parte de China.

Los aliados de Trump sostienen, sin embargo, que el presidente no toma personalmente las decisiones de inversión. “El presidente no está sentado en el Despacho Oval frente a un ordenador utilizando una cuenta de Robinhood para comprar y vender acciones”, declaró el vicepresidente J.D. Vance a los periodistas el 19 de mayo, después de burlarse de quien planteó la pregunta. Por su parte, un portavoz de la Trump Organization señaló a Forbes que la cartera de inversiones del presidente está gestionada por “instituciones financieras independientes y ajenas a terceros”. La portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, calificó las preguntas sobre posibles conflictos de interés como una “narrativa agotada” y añadió que “el presidente Trump actúa únicamente en beneficio del pueblo estadounidense”.

En el caso de las compañías cuyas acciones están aumentando de valor —en ocasiones mientras Donald Trump mantiene una estrecha relación con sus directivos o flexibiliza la regulación de sus sectores— siguen existiendo interrogantes. Sin embargo, cuando el presidente compra acciones que posteriormente se desploman como una pieza de sushi resbalando de los palillos de un comensal inexperto, resulta menos evidente a quién benefician realmente esas operaciones, si es que benefician a alguien.

Estas son las diez compras de acciones que, según las estimaciones de Forbes, más dinero le han hecho perder a Donald Trump en lo que va de año. Las normas federales únicamente obligan al presidente a declarar rangos de valor para cada operación —por ejemplo, entre 500.000 y 1 millón de dólares—, por lo que se desconoce la cantidad exacta invertida o vendida en cada caso. Para calcular las pérdidas, Forbes utiliza el valor medio de cada rango declarado, lo que arroja unas pérdidas conjuntas estimadas de 4,4 millones de dólares.

Las diez peores compras de acciones de Donald Trump en 2026

Los valores bursátiles corresponden al cierre de los mercados del miércoles 27 de mayo. Las cifras están redondeadas.

1. Fidelity National Information Services (FIS)

Compra: entre 1 y 5 millones de dólares el 12 de enero

Variación de la acción desde la compra principal: -37%

Pérdida estimada (valor medio): 1,1 millones de dólares

Trump vendió al menos 100.000 dólares en acciones de FIS en febrero, aunque volvió a invertir en la compañía en marzo. En mayo, la empresa anunció una alianza con el gigante de inteligencia artificial Anthropic —considerado un adversario de la Administración Trump—, pero la noticia no ha sido suficiente para revertir su mala evolución en bolsa.

2. Workday (WDAY)

Compra: entre 1 y 5 millones de dólares el 10 de febrero

Variación de la acción desde la compra principal: -19%

Pérdida estimada (valor medio): 550.000 dólares

El pasado mes de mayo, Workday obtuvo supuestamente un contrato adjudicado sin concurso para sustituir una plataforma de recursos humanos de la Oficina de Gestión de Personal del Gobierno federal estadounidense. Sin embargo, el acuerdo fue cancelado apenas una semana después. Trump ha sido un operador muy activo con este valor, realizando 13 operaciones adicionales de compra y venta además de la gran adquisición efectuada en febrero.

3. Kura Sushi USA (KRUS)

Compra: entre 1 y 5 millones de dólares el 4 de febrero

Variación de la acción desde la compra principal: -18%

Pérdida estimada (valor medio): 550.000 dólares

Las acciones de Kura Sushi han subido un 18% desde que la inversión de Trump en la cadena de restaurantes salió a la luz el 14 de mayo. Sin embargo, el valor sigue por debajo de los máximos alcanzados anteriormente. Según el análisis de Forbes, la gran compra realizada el 4 de febrero fue la única ocasión en la que Trump compró o vendió acciones de la compañía.

4. Comcast (CMCSA)

Compra: entre 1 y 5 millones de dólares el 12 de enero

Variación de la acción desde la compra principal: -13%

Pérdida estimada (valor medio): 400.000 dólares

Comcast fue una de las compañías que contribuyeron económicamente al proyecto del nuevo salón de baile del Ala Este impulsado por Trump. Sin embargo, esa aportación no parece haberle granjeado demasiada simpatía por parte de la Casa Blanca. “¡ES MUY DIVERTIDO VER CÓMO EL DÉBIL E INEFICAZ PROPIETARIO DE [MS NOW], ‘CONCAST’, DIRIGIDO POR EL TORPE BRIAN ROBERTS, SE AGITA DESESPERADAMENTE EN UN INTENTO DE DESVINCULARSE DE LA BASURA QUE ELLOS MISMOS CREARON!”, escribió el presidente en Truth Social el pasado agosto. A pesar de ello, Trump compró acciones de Comcast en cinco ocasiones durante los tres primeros meses de este año.

5. PTC Inc. (PTC)

Compra: entre 1 y 5 millones de dólares el 10 de febrero

Variación de la acción desde la compra principal: -13%

Pérdida estimada (valor medio): 400.000 dólares

Este fabricante de software atrajo un interés continuado por parte del presidente, que realizó cinco compras adicionales de acciones por un importe total de al menos 33.000 dólares.

6. Axon Enterprise (AXON)

Compra: entre 1 y 5 millones de dólares el 10 de febrero

Variación de la acción desde la compra principal: -12%

Pérdida estimada (valor medio): 350.000 dólares

Axon fabrica equipamiento destinado a fuerzas policiales y organismos de seguridad, incluidos dispositivos Taser, cámaras corporales y cámaras para vehículos patrulla. Desde 2020, la compañía ha obtenido cerca de 400 millones de dólares en contratos federales, principalmente gracias a acuerdos con el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

7. Adobe (ADBE)

Compra: entre 1 y 5 millones de dólares el 10 de febrero

Variación de la acción desde la compra principal: -10%

Pérdida estimada (valor medio): 300.000 dólares

Según diversas informaciones, el Departamento de Justicia llegó a un acuerdo en marzo con Adobe para resolver una demanda que acusaba a la compañía de dificultar la cancelación de suscripciones a sus programas. Como parte del acuerdo, Adobe aceptó asumir unos costes valorados en 150 millones de dólares entre multas y servicios gratuitos. Además, dos días después de su compra inicial del 10 de febrero, Trump adquirió entre 250.000 y 500.000 dólares adicionales en acciones de Adobe, por lo que sus pérdidas en este valor podrían ser superiores a las derivadas de esa primera inversión.

8. Uber (UBER)

Compra: entre 1 y 5 millones de dólares el 17 de marzo

Variación de la acción desde la compra principal: -9%

Pérdida estimada (valor medio): 250.000 dólares

Emil Michael, antiguo director de negocio de Uber, fue nombrado el año pasado director de tecnología del Pentágono. La compañía también realizó una contribución al fondo de investidura de Trump. El presidente comenzó el año vendiendo entre 500.000 y 1 millón de dólares en acciones de Uber, pero en marzo volvió a entrar en el valor e incluso incrementó su posición más allá de la que había liquidado previamente.

9. Boeing (BA)

Compra: entre 1 y 5 millones de dólares el 10 de febrero

Variación de la acción desde la compra principal: -8%

Pérdida estimada (valor medio): 250.000 dólares

Los pedidos de aviones de Boeing se han convertido prácticamente en una moneda de cambio habitual para Trump, que con frecuencia anuncia haber convencido a otros países —como Catar, Indonesia, Reino Unido y Uzbekistán en 2025, o China en 2026— para adquirir aeronaves estadounidenses en el marco de acuerdos comerciales. Sin embargo, el propio Trump redujo su exposición a la compañía al vender al menos 515.000 dólares en acciones de Boeing durante el mes de marzo.

10. Boston Scientific (BSX)

Compra: entre 500.000 y 1 millón de dólares el 17 de marzo

Variación de la acción desde la compra principal: -29%

Pérdida estimada (valor medio): 200.000 dólares

El gigante de la tecnología médica Boston Scientific estimó inicialmente que las políticas arancelarias impulsadas por Trump el año pasado podrían costarle alrededor de 200 millones de dólares. A pesar de ello, el presidente vendió al menos 400.000 dólares en acciones de la compañía entre enero y febrero, para posteriormente realizar dos compras importantes a finales de marzo. Hasta el momento, esas inversiones no han dado el resultado esperado.

Este artículo se ha publicado originariamente en Forbes.com

Artículos relacionados