En concreto, esta iniciativa trata de integrar una estrategia eficaz para el control de plagas en el cultivo de la patata en Europa, y que puede ser potencialmente aplicable a otros cultivos.
Los principales retos del sector primario son la escasez del agua, la adaptación al clima, la reducción de los fitosanitarios y la necesidad de lograr una industria más eficiente y competitiva y desde la fundación reconocen que «no existe una única solución, pero sí un conjunto de herramientas que puedan mantener los cultivos de calidad y garantizar la producción alimentaria en el futuro».
El proyecto PataFEST, liderado por el doctor en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, Christian Ghidelli, «trabaja para entender mejor cómo interactúan la planta y el patógeno, identificar las variedades resistentes de patata y aportar soluciones tanto digitales como naturales para el control de plagas».
El proyecto se encuentra actualmente en fase de desarrollo y su objetivo es generar modelos agrícolas más sostenibles y productivos, mejorando la salud de los cultivos y fomentando el uso eficiente de los recursos.
Actualmente, el control de plagas es un problema complejo a consecuencia del cambio climático, la globalización y el desarrollo de resistencias a los tratamientos fitosanitarios. En este contexto, la transformación del campo pasa por la incorporación y consolidación de la IA como herramienta para el sector agrícola.
«La inteligencia artificial permite tomar decisiones más rápidas y precisas. Además, de detectar enfermedades, optimizar el riesgo, reducir desperdicios y mejorar la productividad», ha indicado el investigador principal del departamento agroalimentario de Funditec.
De esta forma, la agricultura de precisión se abre paso para hacer un campo más eficiente y sostenible enfrentándose a un contexto cambiante. Desde Funditec subrayan la necesidad de incorporar la IA en el sector agroalimentario y en concreto en el proyecto PataFEST, «se están desarrollando soluciones de diagnóstico a tiempo real evaluando la salud de las plantas y los tubérculos de la patata».
El equipo de investigadores utiliza sensores portátiles de alto rendimiento junto con aplicaciones móviles que detectan de manera rápida la presencia de posibles plagas o enfermedades.
Ghidelli explica que el gran potencial del proyecto es lograr «un sistema portátil, de bajo coste con capacidad de diagnóstico que ayude a los agricultores a actuar de modo preciso, eficiente y sostenible».
España, según Christian Ghidelli, continúa siendo una referencia agrícola en Europa, pero cada vez existe una mayor presión competitiva con productos importados que afectan a los agricultores nacionales porque compiten «en muchos casos con distintas exigencias medioambientales o fitosanitarias».
La combinación de la innovación y la sostenibilidad «resultan claves para reducir el uso de pesticidas mediante control biológico, al igual que la incorporación de la agricultura de precisión y herramientas digitales capaces de detectar problemas de manera temprana para mantener la competitividad del sector agrícola europeo», según asegura el investigador Ghidelli.

