La confianza y el respeto son la base de toda relación. Y esa ha sido la clave del éxito de la alianza entre Patek Philippe y QUERA, dos marcas emblemáticas que a lo largo de cinco décadas han tejido una sólida colaboración que trasciende lo comercial.
La historia comenzó en 1975, cuando los primeros relojes de Patek Philippe llegaron a los escaparates de la joyería en la calle Argenteria de Girona, creando un vínculo entre dos casas que comparten una misma visión del lujo como herencia, artesanía y compromiso con lo atemporal. El buen entendimiento entre ambas entidades ha sido tan alto que incluso han sobrepasado sus fronteras iniciales. En 2017 la marca ginebrina confió en QUERA para abrir un segundo punto de venta en la ciudad de Alicante. A base de profesionalidad, autoexigencia y servicio, la implantación ha dado sus frutos en los casi 10 años de idilio en la capital de la Costa Blanca.

Ambas empresas, de carácter familiar y con profundas raíces, han mantenido fidelidad a sus valores a lo largo de generaciones. Entienden el tiempo como un legado que debe ser honrado. Cada reloj y cada historia compartida son una muestra de esta forma singular de percibir la eternidad en una visión común del lujo como arte, herencia y emoción.
Cincuenta años después, esta alianza reafirma su voluntad de seguir apostando por lo extraordinario y de ofrecer piezas que no solo marcan el tiempo, sino que lo trascienden, como la relación entre Patek Philippe y QUERA.

