Tal y como detalla un comunicado el fabricante europeo, la aeronave voló durante tres horas y 43 minutos, alcanzando una altitud de algo más de 41.000 pies y sirvió para llevar a cabo comprobaciones generales de rendimiento y de la nueva arquitectura del sistema de combustible.
Tras la campaña de pruebas de vuelo, esta unidad se adaptará a las especificaciones comerciales de Qantas, siendo el primero del total de 12 aviones encargados por la aerolínea, enmarcado en el marco del ‘Proyecto Sunrise’, diseñado para superar una de las últimas fronteras en los viajes sin escalas desde Australia.
Por su parte, el segundo A350-1000ULR que se fabricará para Qantas, se encuentra ahora en una fase avanzada del montaje final y está listo para salir del taller de pintura en los próximos días. A continuación, se completará la configuración de la cabina premium de cuatro clases y la instalación de los motores.
A finales de abril, la familia A350 había recibido 1.579 pedidos de 68 clientes, con más de 700 aeronaves en servicio con 41 operadores, principalmente en rutas de largo recorrido por todo el mundo.

