Los porcentajes de quienes poseen más de un crédito al consumo también son elevados: el 66% acumulan dos, el 56% tres créditos y el 17% cuatro o más.
«Que el instrumento más riguroso aparezca igualmente en exceso refleja que el problema del sobreendeudamiento no es solo de acceso fácil al crédito, sino de acumulación: los solicitantes han consumido tanto el crédito más regulado como el más accesible», recoge la compañía.
La muestra recogida por la Agencia Negociadora de Productos Bancarios corresponde a los 29.000 expedientes tramitados durante los últimos doce meses e incluye datos sobre importes, plazos, número de productos renegociados y resultado efectivo de la operación.
En el ámbito de los microcréditos, el 75% de los solicitantes de agrupación de deudas tiene al menos un crédito de este tipo; el 70, dos, y el 38% acumula más de tres.
Si se atiende a las tarjetas de crédito, el 90% de los solicitantes tiene al menos una tarjeta con salgo aplazado ligado a bienes de consumo duradero (telefonía, electrónica, ropa, equipamiento del hogar), pero también gastos corrientes como alimentación o combustible.
En este apartado también se incluyen las tarjetas ‘revolving’, cuyo peso ha crecido desde el 20% del total de financiaciones incluidas antes de la pandemia hasta el 33% actual, con un importe medio de deuda de 8.000 euros.
En casos más avanzados de endeudamiento, se incluyen la refinanciación de saldos con otras tarjetas o el pago de la cuota hipotecaria.
A nivel general, el ahorro mensual medio tras la firma de agrupación de créditos se sitúa en los 1.300 euros, lo que supone una reducción del 68% en la carga financiera mensual. Así, el solicitante pasa de dedicar alrededor de tres cuartas partes de su sueldo a financiaciones a destinar poco más de una quinta parte.
El perfil medio de los solicitantes son personas de 53 años, con unos ingresos mensuales medios de 2.500 euros, contrato estable y un sueldo suficiente para haber accedido a la hipoteca y a una acumulación de financiaciones que ha terminado por comprometer su capacidad de pago mensual.

